- Señalan a Mikel Arriola por beneficiar a clubes de Primera División.
- Cuatro equipos ya se retiraron de la demanda, pero el resto sigue en pie.
- Denuncian prácticas monopólicas, recorte de subsidios y una certificación “a modo”.
Un nuevo capítulo se suma a la crisis entre la Liga de Expansión MX y la Federación Mexicana de Futbol (FMF). Aunque algunos clubes han abandonado la demanda ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), varios presidentes de equipos continúan firmes en su exigencia por el retorno del sistema de ascenso y descenso, suspendido desde 2020.
Los dirigentes señalan directamente a Mikel Arriola, presidente de la Liga MX, a quien acusan de beneficiar sistemáticamente a los clubes de Primera División en detrimento del resto del ecosistema futbolístico.
“Esto es una lucha por México y su futbol”
Durante una conferencia conjunta, los presidentes denunciaron que la eliminación del ascenso ha afectado no solo las finanzas de sus equipos, sino también la calidad de la competencia:
“Sin ascenso no hay competencia, y sin competencia el futbol está sumido en la mediocridad”, expresaron en un comunicado.
Asimismo, acusaron a la FMF de prácticas monopólicas y opacidad en sus procesos.
Certificación, subsidios y promesas rotas
Uno de los líderes visibles del movimiento es Alberto Castellanos, presidente de Leones Negros de la UDG, quien criticó con dureza el proceso de certificación para permitir ascensos:
“Es una farsa. Se dijo que la suspensión del ascenso sería temporal. Luego impusieron requisitos que nadie puede cumplir. No fuimos consultados sobre nada”, afirmó.
Castellanos también cuestionó que el comité de certificación esté compuesto por dirigentes vinculados a clubes de la parte baja de la Liga MX, lo que desincentiva la aprobación de nuevos clubes en Primera División. Además, denunció que el ascenso que se había prometido para el Campeón de Campeones fue bloqueado posteriormente por nuevos criterios impuestos.
Por su parte, el presidente de la FMF, Ivar Sisniega, justificó recientemente el recorte de subsidios a los equipos que llevaron el caso al TAS, argumentando que “la demanda implica una violación a las cláusulas que condicionan dicho apoyo económico”.





