• El inmueble en París pertenece a un empresario cercano al senador morenista.
• La red, conocida como “Familia Tabasqueña”, habría obtenido contratos públicos.
• Autoridades federales indagan vínculos financieros y posibles conflictos de interés.
Hijo de Adán Augusto en el centro de una investigación
De acuerdo con una investigación del portal EL CEO, Adán Payambé López, hijo del senador morenista Adán Augusto López Hernández, vivió en un departamento ubicado en la avenida Les Champs-Élysées, en París, actualmente bajo revisión por las autoridades mexicanas.
El inmueble está vinculado a Manuel Alberto Pinto, concuñado del exsecretario de Gobernación, y forma parte de una presunta red empresarial tabasqueña que habría sido beneficiada por los cargos públicos de López Hernández durante su trayectoria política.
Red de empresarios ligados al poder político
El reportaje identifica a Miguel Vicente Solís Erosa, Andrés Estrada Rodríguez y Alejandro Márquez Rodríguez como parte de este grupo de empresarios, al que se le atribuye el manejo de contratos y recursos públicos con apoyo del político tabasqueño.
Solís Erosa es señalado como accionista de la Operadora Turística Rabatte, empresa que habría transferido recursos a López Hernández entre 2023 y 2024. Aunque el senador declaró no recordarla, los documentos oficiales demuestran la relación.
Vínculos familiares y sociales
Las conexiones entre las familias López Hernández, Pinto y Solís Erosa no son solo empresariales. Comparten eventos sociales y amistad desde hace años. Los hijos de ambos, Adán Payambé y Miguel Vicente, son amigos desde la infancia y han mostrado su cercanía en redes sociales.
Durante su estancia en Francia en 2024, Adán Payambé cursó un taller de cinematografía en la Sorbona y residió en el departamento vinculado a la red investigada.
Autoridades siguen la pista
Las autoridades federales mexicanas investigan posibles irregularidades financieras y patrimoniales relacionadas con esta red de empresarios y su cercanía con López Hernández.
La indagatoria busca determinar si hubo uso indebido de recursos públicos o conflicto de interés, dentro de lo que el medio describe como una estructura de poder denominada “Familia Tabasqueña”, que habría operado en distintos niveles de gobierno.


