Inicio de operación humanitaria
El Ejército de Israel informó que este sábado por la noche retomará los lanzamientos aéreos de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, debido al grave deterioro de la situación alimentaria. En esta primera entrega se enviarán siete palés con harina, azúcar y alimentos enlatados, en coordinación con organismos internacionales y el COGAT, la autoridad israelí encargada de temas civiles en los territorios ocupados.
Respuesta a críticas por hambruna
En el comunicado, Israel señala que esta medida busca mejorar la atención humanitaria y desmentir las acusaciones de hambruna deliberada. El Ejército sostiene que no existe hambruna en Gaza y que la responsabilidad de distribuir los alimentos corresponde a la ONU y las organizaciones de ayuda internacional.
Controversia por el método de entrega
Israel ya había utilizado este tipo de entregas en 2023, pero fueron fuertemente criticadas por agencias internacionales, debido a que provocaron muertes por estampidas y accidentes durante la recolección de la ayuda. A pesar de ello, el Ejército anunció que también establecerá corredores humanitarios seguros para facilitar el paso de convoyes de alimentos y medicinas.
Aumento de muertes por malnutrición
La situación humanitaria se ha agravado en las últimas semanas. Solo en las últimas 24 horas se reportaron cinco muertes por desnutrición, incluyendo un bebé y dos niños. Las imágenes de menores gravemente desnutridos han generado indignación global y presión internacional para abrir el acceso a alimentos y medicinas.
Riesgo de muerte para miles de niños
El gobierno gazatí advirtió que, si no se permite el ingreso urgente de leche de fórmula y suplementos nutricionales, más de 100,000 niños están en riesgo de morir por desnutrición. Gaza enfrenta una situación crítica por la escasez de productos básicos, provocada por las restricciones israelíes al ingreso de insumos esenciales.
Cambio en la gestión de la ayuda
Desde mayo, la distribución de ayuda dejó de estar en manos de agencias de la ONU y pasó a ser coordinada por la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), respaldada por Estados Unidos. Esta fundación ha sido señalada por fallas en su operación y por la muerte de más de mil personas que esperaban ayuda en sus centros militarizados.



