Un avión de pasajeros con cerca de 50 personas a bordo se estrelló este jueves 24 de julio en una zona boscosa cercana a Tinda, en la región de Amur, en el este de Rusia. Autoridades locales confirmaron que no hubo sobrevivientes.
El aparato, un Antonov An-24 operado por Angara Airlines, volaba entre las ciudades de Blagovéshchensk y Tinda. Según reportes preliminares, la tripulación perdió contacto con la torre de control alrededor de las 13:00 horas (hora local), durante un segundo intento de aterrizaje en medio de condiciones meteorológicas adversas.
El fuselaje fue localizado en llamas por un helicóptero a unos 16 kilómetros de Tinda, dentro de una zona de difícil acceso en plena taiga rusa. Cerca de 150 rescatistas y más de 20 unidades de emergencia fueron desplegadas, pero no han podido llegar por tierra al lugar del siniestro.
La cifra oficial de víctimas varía ligeramente entre fuentes, pero el gobernador de Amur, Vasili Orlov, informó que 48 personas perdieron la vida. Entre ellas se encontraban dos niños, seis tripulantes, cinco empleados de los Ferrocarriles Rusos y un ciudadano chino. El presidente de China, Xi Jinping, expresó sus condolencias al mandatario ruso Vladimir Putin.
El Comité de Investigación de Rusia abrió una indagatoria por posible incumplimiento de normas de seguridad aérea. La aeronave fue fabricada en 1976 y su certificado de aeronavegabilidad había sido renovado hasta 2036. Desde 2018, el avión ya había estado involucrado en al menos cuatro incidentes menores, incluyendo una salida de pista en Irkutsk.
Los accidentes aéreos en el Extremo Oriente ruso son relativamente frecuentes debido a las enormes distancias, las condiciones climáticas extremas y la geografía remota de la región.



