- El líder supremo iraní advirtió que Teherán puede volver a atacar si es necesario
- Declaró que EE.UU. no obtuvo nada de su intervención en el conflicto
- Trump asegura que no hubo movimiento de uranio tras el bombardeo a instalaciones nucleares
En su primera aparición pública desde que se acordó el alto el fuego con Israel, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, aseguró que su país “le dio una cachetada en el rostro a Estados Unidos” y dejó abierta la posibilidad de futuras represalias si Washington vuelve a atacar.
Durante un mensaje televisado difundido por la cadena estatal iraní, Jamenei lució más cansado y reservado que en sus apariciones anteriores. En su discurso, afirmó que la implicación de Estados Unidos en el conflicto se debió a que “sentía que si no intervenía, el régimen sionista quedaría completamente destruido”. Aseguró, además, que Washington “no ha obtenido ningún beneficio de esta guerra”.
Refiriéndose al ataque con misiles lanzado por Irán el pasado lunes contra una base estadounidense en Catar, que no causó víctimas, el ayatolá dijo que fue una respuesta directa y que “la República Islámica salió victoriosa”. Añadió también que esta clase de acciones “podrían repetirse en el futuro”, ya que el país tiene “acceso a centros clave de Estados Unidos en la región y puede actuar cuando lo considere necesario”.
“Si se produce alguna agresión, el enemigo pagará, sin duda, un alto precio”, subrayó.
Jamenei, de 86 años, se había mantenido oculto desde el 13 de junio, cuando Israel lanzó un ataque contra instalaciones nucleares iraníes y altos funcionarios del sector militar y científico. Posteriormente, el 22 de junio, Estados Unidos ejecutó un bombardeo masivo con bombas antibúnker sobre instalaciones nucleares iraníes. Días después, se logró un cese al fuego que, según se informó, fue negociado con la intervención del presidente Donald Trump.
Trump niega movimiento de uranio en instalaciones nucleares
En paralelo, Trump negó que Irán hubiera trasladado material nuclear como medida preventiva ante los bombardeos. A través de su red Truth Social, escribió:
“Los coches y camiones pequeños que había en el lugar eran de trabajadores que intentaban tapar la parte superior de los pozos. No se sacó nada de las instalaciones. ¡Llevaría demasiado tiempo, sería demasiado peligroso y muy pesado y difícil de mover!”.
Estas declaraciones coincidieron con lo dicho horas antes por su secretario de Defensa, quien afirmó no contar con datos de inteligencia que sugirieran el movimiento de uranio en territorio iraní.





