• Harvard demanda al gobierno de Trump por congelar 2,200 millones de dólares en subvenciones.
• La universidad acusa violaciones a la Primera Enmienda y al Título VI de la Ley de Derechos Civiles.
• El gobierno exige cambios en gobernabilidad, liderazgo y políticas de admisión de Harvard.
La disputa legal entre la Universidad de Harvard y el gobierno del presidente Donald Trump continuará este verano, luego de que un juez federal programó para el 21 de julio la audiencia donde ambas partes presentarán sus argumentos.
La Universidad de Harvard presentó la demanda el pasado 21 de abril, tras recibir cartas de la administración Trump que exigían modificaciones profundas en su estructura de gobernabilidad, liderazgo y políticas de admisión.
El conflicto surgió a raíz de que el gobierno federal congeló más de 2,200 millones de dólares destinados a subvenciones para investigación. En su demanda, Harvard calificó esta medida como “arbitraria y caprichosa”, argumentando que violaba sus derechos de libertad de expresión protegidos por la Primera Enmienda, así como las disposiciones legales del Título VI de la Ley de Derechos Civiles.

Entre las exigencias del gobierno se incluyó una auditoría de las posturas de la universidad sobre diversidad en el campus, además de la eliminación del reconocimiento oficial a ciertos clubes estudiantiles. El gobierno de Trump justificó estas acciones afirmando que algunas universidades, incluidas Harvard, habían permitido manifestaciones consideradas antisemitas durante las protestas contra la guerra de Israel en Gaza.
El presidente interino de Harvard, Alan Garber, aseguró que la universidad no cederá ante las presiones del gobierno.
Este caso representa el primer gran desafío para los esfuerzos de la administración Trump por imponer cambios en las universidades estadounidenses, a las que acusa de ser centros de liberalismo y antisemitismo. Parte de esta estrategia incluye condicionar el financiamiento federal de la investigación como herramienta de presión.


