Un grupo significativo de exgobernadores del PRI, liderados por Dulce María Sauri Riancho, ha emitido un comunicado urgente dirigido al presidente del partido, Alejandro Moreno.
En el documento, solicitan el aplazamiento de la 24ª Asamblea Nacional convocada para el próximo 7 de julio. Además, exigen que la actual dirigencia concluya su mandato, se nombre un Comité Ejecutivo Nacional interino para organizar nuevas elecciones y se enmienden los Documentos Básicos del partido para reforzar el principio de “no reelección de la dirigencia”.
El grupo de exmandatarios estatales ha expresado su preocupación por lo que consideran una convocatoria precipitada a la Asamblea Nacional, la cual, según afirman, ha violado las normativas internas del partido. Acusan a la actual dirigencia de intentar manipular las reformas estatutarias para permitir la reelección de Alejandro Moreno como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.
En su pronunciamiento, enfatizan la importancia de separar de manera inmediata a la actual dirigencia, argumentando que el partido enfrenta una crisis profunda que requiere decisiones firmes para garantizar su viabilidad política en el futuro cercano.

El comunicado cuenta con el respaldo de exgobernadores prominentes como Pedro Joaquín Coldwell, José Reyes Baeza, Francisco Labastida Ochoa y Arturo Montiel Rojas, entre otros. También se suman más de 250 priistas, incluidos exlegisladores y exfuncionarios públicos como Enrique de la Madrid y Fernando Lerdo de Tejada, quienes respaldan las demandas de cambio en la dirección del partido.
El grupo concluye subrayando la necesidad de reformular y fortalecer al PRI, un partido con una historia casi centenaria que, según señalan, debe adaptarse a los nuevos desafíos políticos y recuperar su rol como defensor de los principios de democracia y justicia social que lo caracterizan.

