Durante una intervención en Cancún, López Obrador retomó el tema de la corrupción en el Poder Judicial y ejemplificó con el caso del juez Manuel Alejandro Martínez Vitela, quien absolvió al agresor sexual de una niña de cuatro años. Criticó la mentalidad de algunos jueces y expresó su descontento con situaciones similares que enfrenta su gobierno.
El presidente señaló que, en casos excepcionales de “asuntos de Estado”, solía comunicarse con el exministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. AMLO aclaró que no buscaba influir en decisiones judiciales ordinarias, sino que estas conversaciones se centraban en situaciones específicas y delicadas para el Estado. Ejemplificó con la liberación de un narcotraficante famoso, indicando que pedía a Zaldívar revisar el caso para evitar problemas para el país.
Estas declaraciones resaltan la relación entre AMLO y Zaldívar durante la presidencia de este último en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Anteriormente, López Obrador ya había mencionado estas comunicaciones, generando debates sobre la separación de poderes y la independencia judicial.
En respuesta a estos señalamientos, Zaldívar ha negado haber recibido instrucciones para intervenir en casos judiciales. Aseguró tener una conciencia tranquila y destacó haber dejado un Poder Judicial fuerte, moderno e independiente.
