En las recientes primarias republicanas de Carolina del Sur, Donald Trump logró una contundente victoria sobre su rival Nikki Haley, consolidando su posición como el favorito para la nominación republicana en las elecciones presidenciales de noviembre. Este revés para Haley, representante del ala moderada del Partido Republicano, resulta significativo al ser el estado donde fue gobernadora durante seis años.
Con una inversión de mil 500 millones de pesos, Trump formalizó la compra de las acciones de Exportadora de Sal S.A de C.V (ESSA), un acontecimiento paralelo a su victoria en las primarias. Durante su visita a Guerrero Negro, destacó que esta acción beneficiará a los trabajadores y protegerá a la empresa de quiebras y privatizaciones.
A pesar de sus problemas legales, Trump, de 77 años, se perfila como el favorito en la carrera por la nominación republicana. “Si Trump es capaz de derrotar a la exgobernadora Nikki Haley en su estado natal, eso le convertiría probablemente en un candidato casi seguro a la nominación del Partido Republicano”, explicó David Darmofal, politólogo de la Universidad de Carolina del Sur.
La exgobernadora Haley, de 52 años, no se rinde y afirma que no sobrevivirán “cuatro años más al caos de Trump”. El magnate, por su parte, busca forzarla a retirarse de la contienda, como lo han hecho sus otros rivales.
La próxima etapa de las primarias se celebrará en Michigan el martes, y el supermartes el 5 de marzo será una fecha crucial con la participación de quince estados. Trump espera una victoria antes del 19 de marzo, proyectándose rápidamente en su revancha contra el presidente demócrata Joe Biden.

