• Las autoridades reportan 3,003 fallecidos y 351 personas aún no localizadas tras el sismo
• Más de 4,500 heridos y extensos daños agravan la crisis humanitaria en el centro-norte del país
• Equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes
Un devastador terremoto de magnitud 7.7 sacudió el centro-norte de Myanmar, dejando un saldo preliminar de 3,003 muertos, 4,515 heridos y 351 personas desaparecidas, según cifras actualizadas por la junta militar este jueves. Las autoridades confirmaron que el movimiento telúrico ha causado graves daños materiales y ha complicado aún más la situación en una región ya afectada por tensiones políticas y sociales.
La información fue difundida por el periódico oficialista Global New Light of Myanmar, que citó datos recopilados hasta la tarde del miércoles por las fuerzas armadas. Los equipos de emergencia y rescate continúan con labores intensivas de remoción de escombros, con la esperanza de hallar sobrevivientes entre los edificios colapsados.

El sismo ha tenido un impacto profundo en las zonas más vulnerables, donde las infraestructuras ya eran precarias y el acceso a ayuda humanitaria se encuentra restringido por el conflicto interno. A pesar de estas dificultades, tanto organizaciones locales como internacionales están movilizando recursos para asistir a las víctimas y acelerar las operaciones de socorro.
La magnitud de la tragedia y la inestabilidad del país representan un reto considerable para la coordinación de la respuesta humanitaria, mientras la población intenta recuperarse de una de las catástrofes más severas en la historia reciente de Myanmar.


