• El presidente estadounidense advirtió recortes salariales a los controladores que no se presenten a trabajar durante la parálisis federal.
• Prometió un bono de 10 mil dólares para quienes continúan laborando sin recibir pago desde hace más de 40 días.
• La FAA reportó miles de cancelaciones y retrasos, mientras se agrava la crisis aérea nacional.
Escalada de tensión en el sector aéreo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este lunes su postura frente a los controladores de tráfico aéreo, al advertir que reducirá los salarios de quienes no acudan a trabajar durante el cierre de gobierno federal, que ya supera los 40 días.
“¡Todos los controladores aéreos deben volver al trabajo ahora mismo! Quien no lo haga sufrirá una reducción de sueldo”, publicó en su red Truth Social. En el mismo mensaje, el mandatario prometió una bonificación de 10 mil dólares para los trabajadores que han permanecido activos pese a no recibir salario.
Trump atribuyó la crisis a los demócratas, a quienes acusa de provocar el cierre presupuestal, y calificó de “irresponsables” a los empleados que solicitaron bajas médicas o se ausentaron.
Caos en aeropuertos y aumento de cancelaciones
La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que este lunes se cancelaron más de 1,600 vuelos y se registraron más de 3,300 retrasos en todo el país. La escasez de personal llevó al organismo a reducir el tráfico aéreo en un 10 %, con el fin de aliviar la presión en las torres de control.
El sindicato nacional de controladores aéreos (NATCA) respondió a las declaraciones del presidente, señalando que la mayoría de los trabajadores continúa operando sin recibir pago desde el 1 de octubre.
“Los controladores han mantenido la seguridad aérea pese a la falta de ingresos. No somos peones políticos”, afirmó el presidente del gremio, Nick Daniels, quien pidió al Congreso reabrir de inmediato el gobierno.
Preocupación por la temporada de Acción de Gracias
Expertos del sector aéreo advirtieron que la situación podría empeorar conforme se acerque el Día de Acción de Gracias, una de las temporadas de mayor tráfico del año.
La consultora Cirium reportó que el domingo se superó el límite del 10 % de cancelaciones previsto por la FAA, marcando el peor día desde el inicio del cierre.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, reconoció que el sistema aéreo opera con una plantilla reducida de más de 3,800 controladores menos de los necesarios. “Si la situación no se resuelve pronto, los retrasos y cancelaciones serán inevitables”, advirtió.
Críticas políticas y llamado al diálogo
El congresista demócrata Rick Larsen calificó las declaraciones de Trump como “inaceptables” y pidió respeto hacia los trabajadores esenciales. “Las mujeres y hombres que garantizan la seguridad aérea merecen reconocimiento, no amenazas ni castigos”, declaró.
En tanto, el Senado estadounidense aprobó una medida provisional para financiar temporalmente al gobierno hasta el 30 de enero, que deberá ser discutida esta semana en la Cámara de Representantes, de mayoría republicana.
Crisis prolongada en la aviación
El cierre federal ha generado una parálisis operativa sin precedentes en el sistema aéreo del país. La FAA advirtió que incluso si se logra un acuerdo político en los próximos días, la recuperación total del tráfico aéreo podría tardar varias semanas debido al desajuste en turnos, rutas y personal.


