• La presidenta insiste en combatir primero la evasión fiscal antes de nuevos impuestos.
• Se evalúa modificar los gravámenes a bebidas alcohólicas según su grado de alcohol.
• La administración federal destaca reducción del déficit y aumento en la recaudación.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que su gobierno revisará la posibilidad de modificar los impuestos aplicados a las bebidas alcohólicas como parte de una estrategia para fortalecer la recaudación fiscal.
Durante su conferencia de prensa matutina del lunes 28 de abril, en Palacio Nacional, Sheinbaum fue cuestionada sobre posibles medidas para aumentar los ingresos del Estado sin recurrir a una reforma fiscal. En respuesta, planteó que una de las alternativas sería ajustar los gravámenes a las bebidas alcohólicas basándose en su contenido de alcohol, y no únicamente en su precio o costo de producción.
“Antes de pensar en nuevos impuestos, es fundamental seguir combatiendo la corrupción y los espacios donde aún se evade el pago de impuestos. Esa estrategia ha mostrado mejores resultados”, enfatizó.
La mandataria recordó que, tras el cierre de grandes proyectos en 2024, su administración redujo el déficit fiscal en dos puntos del PIB, equivalente a cerca de 700 mil millones de pesos. Pese a esta disminución, destacó que la recaudación ha aumentado y que no se ha detenido ninguno de los programas de bienestar ni las obras públicas; incluso, se han creado nuevos apoyos sociales.

Sheinbaum señaló que existen áreas de oportunidad para mejorar la eficiencia recaudatoria, particularmente en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y en las aduanas, mediante una simplificación de los procesos.
Además, indicó que corresponde a las autoridades sanitarias mantener la supervisión de la calidad de las bebidas alcohólicas, como parte de un enfoque integral de revisión.




