El Senado argentino aprobó el miércoles 12 de junio la controversial Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, proyecto emblemático del gobierno liderado por el presidente ultraderechista Javier Milei. La votación, marcada por 11 horas de debate continuo y protestas masivas en las afueras del Congreso, reflejó una división ajustada con un resultado final de 37 votos a favor y 36 en contra, incluyendo el voto decisivo de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Villarruel subrayó la importancia de la ley para enfrentar los desafíos económicos y sociales del país: “Por aquellos argentinos que sufren, mi voto es afirmativo”, declaró tras romper el empate inicial.
La iniciativa, presentada como un esfuerzo para modernizar la economía y reducir la intervención estatal, ahora pasará a discutirse artículo por artículo en el Senado antes de regresar a la Cámara de Diputados para su aprobación final.
La Ley de Bases establece una emergencia pública por un año en áreas administrativa, económica, financiera y energética, otorgando poderes especiales al Ejecutivo. Además, contempla privatizaciones selectivas y reformas laborales y de regulación estatal.
Durante la jornada legislativa, las calles circundantes al Congreso fueron escenario de violentos enfrentamientos entre la policía y miles de manifestantes, incluidos representantes sindicales y activistas sociales. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, desplegó un fuerte contingente policial para contener las protestas, resultando en múltiples detenciones y críticas de legisladores opositores por el uso de fuerza excesiva.
El proyecto inicialmente extenso con 664 artículos fue reducido a 238 tras los debates en la Cámara de Diputados, reflejando negociaciones y compromisos alcanzados durante el proceso legislativo.





