- Moscú ataca con 11 misiles y 550 drones en una ofensiva nocturna masiva.
- Kiev y otras regiones sufren graves daños, con al menos 23 personas heridas.
- Zelenski denuncia el ataque como “cínico y deliberado” y pide mayor presión internacional.
En una de las ofensivas aéreas más intensas desde el inicio de la guerra, Rusia lanzó durante la noche del jueves un ataque masivo contra Ucrania, empleando 11 misiles y más de 500 drones. La ofensiva comenzó pocas horas después de una llamada telefónica entre Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Vladímir Putin, líder del Kremlin.
Donald Trump expresó su descontento tras la conversación al considerar que no se logró ningún avance hacia una solución negociada al conflicto.
De los 550 objetivos lanzados por Rusia, las defensas ucranianas consiguieron derribar 270, mientras que otros 208 fueron neutralizados mediante interferencias electrónicas, según informó el ejército ucraniano. No obstante, al menos nueve misiles y 63 drones lograron impactar sus objetivos, una cifra superior a la habitual en ataques anteriores.
El principal blanco del ataque fue la capital, Kiev, aunque también se reportaron impactos en las regiones de Dnipropetrovsk, Sumi, Járkov y Cherníguiv. Entre los misiles utilizados se encontraba un Kinzhal hipersónico y seis balísticos del tipo Iskander-M o su versión norcoreana KN-23.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque como “uno de los más masivos y cínicos”, y aseguró que se trató de una noche “brutal e insomne” para el país. Confirmó que se lanzaron 550 artefactos, incluidos al menos 330 drones Shahed de fabricación ruso-iraní, y exigió una presión internacional más firme como única respuesta posible ante la postura destructiva de Moscú.
“El ataque terminó recién a las nueve de la mañana en Kiev”, escribió Zelenski en su cuenta oficial, agregando que las labores de extinción de incendios y retirada de escombros aún están en marcha.
Este ataque coincide con la decisión de Estados Unidos de suspender temporalmente el envío de misiles Patriot a Ucrania, argumentando la necesidad de revisar el estado de sus propias reservas militares. Durante toda la noche, el sonido de explosiones y defensa antiaérea fue constante en la capital ucraniana, según testigos presenciales.



