- Se aplicará un cobro de 141 pesos a visitantes extranjeros mayores de 14 años en Puerto Vallarta.
- Los fondos se destinarán a proyectos de modernización en áreas turísticas.
- Legisladores advierten posibles impactos en el turismo y cuestionan su legalidad.
El ayuntamiento de Puerto Vallarta busca generar ingresos adicionales este año a través de un cobro voluntario dirigido a turistas extranjeros. La medida, aprobada por el Congreso de Jalisco, establece una tarifa de 141 pesos para cada visitante mayor de 14 años, con el objetivo de financiar mejoras en infraestructura turística. Sin embargo, la iniciativa aún no ha sido publicada en el Periódico Oficial del Estado, por lo que su implementación está pendiente.
¿Cómo y dónde se realizará el cobro?
El alcalde Luis Munguía aclaró que este pago no será obligatorio y no aplicará a extranjeros que residan en el municipio o que ya contribuyan con otros impuestos locales, como el predial o licencias comerciales.
Para facilitar la recaudación, se establecerán módulos en el aeropuerto internacional y en la terminal marítima, donde se invitará a los turistas a cubrir la cuota de manera voluntaria. Además, el gobierno local trabaja en el desarrollo de una aplicación móvil que permitirá realizar el pago de forma digital.
Los recursos recaudados se destinarán a proyectos de infraestructura turística, incluyendo el mejoramiento del empedrado en zonas con alta afluencia, la rehabilitación del centro histórico, la instalación de cableado subterráneo y la ampliación del malecón.

Críticas y preocupaciones sobre el impacto de la medida
A pesar de que la iniciativa fue avalada por el Congreso, ha generado inquietud entre algunos legisladores y expertos en turismo.
La diputada local Yussara Canales, quien votó en contra, argumentó que este cobro podría ser inconstitucional al afectar la libertad de tránsito y generar discriminación entre turistas nacionales y extranjeros.
También señaló que este nuevo cobro representaría una doble tributación, ya que los visitantes foráneos ya pagan un impuesto sobre hospedaje, que actualmente es del 4% y aumentará al 5% en el próximo año.
Otro punto de controversia es la falta de proporcionalidad en el cobro, ya que todos los turistas pagarían la misma cantidad sin considerar sus diferencias económicas. Canales advirtió que esto podría desalentar la llegada de viajeros de países con menor poder adquisitivo.
Además, la legisladora expresó su preocupación sobre la administración de los recursos, ya que el dinero recaudado será manejado a través de un fideicomiso, lo que, según ella, podría generar riesgos de opacidad y corrupción.
Finalmente, alertó que la medida podría afectar la competitividad de Puerto Vallarta frente a destinos cercanos como Bahía de Banderas, en Nayarit, donde no se aplicaría este cobro.
Aunque la medida aún no entra en vigor, el debate sobre su viabilidad y posibles repercusiones en la economía local continúa.




