- Presidente cubano critica la inclusión de Cuba en el informe de trata de personas de EE.UU.
- El Gobierno de Cuba defiende su política de colaboración médica internacional.
- Estados Unidos señala a las misiones médicas cubanas como formas de trabajo forzado.
Reacciones sobre el informe
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha calificado como “manipulador” el reciente informe elaborado por EE.UU. que continúa incluyendo a la isla entre los países que no cumplen con los estándares mínimos de lucha contra la trata de personas.
El informe estadounidense se centra principalmente en las misiones internacionales de La Habana, un programa polémico que ha enviado durante décadas a miles de profesionales, principalmente médicos, a numerosos países.
En declaraciones en redes sociales, Díaz-Canel criticó esta clasificación: “El imperio ha vuelto a listar a Cuba en su manipulador informe sobre trata de personas. Indignante maniobra de la guerra abierta contra la colaboración médica cubana. Basta de cinismo”.

El informe TIP y sus implicados
El informe del Departamento de Estado de EE.UU., conocido como Informe sobre la trata de personas de 2024 (Informe TIP), coloca a Cuba junto con Venezuela y Nicaragua en una lista de países con mayor incidencia de tráfico de personas debido a su falta de esfuerzos significativos para eliminar esta práctica.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también se pronunció en redes sociales, defendiendo la política cubana: “Cuba mantiene una política de tolerancia cero frente a la trata de personas. Continúa la inclusión de nuestro país en informes unilaterales y arbitrarios del Gobierno de EE.UU. que solo pretenden mantener y justificar su política criminal de asfixia económica contra el pueblo cubano”.
El informe del Departamento de Estado insta a Cuba a garantizar que sus programas de exportación laboral patrocinados por el Gobierno cumplan con los estándares internacionales, incluyendo el pago de salarios justos a cuentas bancarias controladas por los trabajadores.
Cuba en el informe
Para Estados Unidos, las misiones de médicos cubanos en el extranjero constituyen “un caso indiscutible de trabajo forzado”, lo que fundamenta su decisión de mantener a Cuba en su lista de países que no cumplen con los estándares mínimos de lucha contra la trata de personas.
Por su parte, el Gobierno cubano defiende la legitimidad de su programa de colaboración médica internacional, destacando su contribución económica y humanitaria a nivel global. Miles de profesionales cubanos, en su mayoría médicos, han participado en estas misiones, que han sido una importante fuente de ingresos para la isla según estimaciones recientes.




