Más de 24 horas han transcurrido desde que se suspendió el servicio de transporte en la mayoría de las rutas urbanas y suburbanas de Acapulco, a raíz de incidentes que involucraron homicidios y la quema de unidades de transporte público.
En la zona suburbana del puerto, los trabajadores enfrentaron demoras significativas de hasta tres horas para llegar a sus lugares de trabajo debido a la ausencia de camiones urbanos, Urvan y servicios colectivos.
A pesar de la indicación oficial de mantener las actividades escolares, la mayoría de las instituciones educativas de nivel básico, que incluyen preescolar, primaria, secundaria, preparatorias y nivel superior, han suspendido sus actividades y cerrado sus instalaciones.
Esta decisión contrasta con el comunicado emitido por el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), Marcial Rodríguez Saldaña, en el que señalaba que no se suspenderían las actividades en las escuelas públicas y privadas.
Los habitantes de las colonias del puerto han expresado su preocupación al experimentar esperas de hasta tres horas para el transporte público. Esta aprehensión se deriva de supuestos audios que circularon en redes sociales, indicando una posible suspensión de servicios de transporte público durante ocho días.
En diversas ubicaciones, como las avenidas Constituyentes, Cuauhtémoc y Costera Miguel Alemán, los sitios de taxis que cubren rutas hacia las colonias Jardín Mangos, Palmas y Azteca se encuentran desiertos, sin taxistas ni unidades disponibles.
Las autoridades de los tres niveles gubernamentales llevan a cabo recorridos por las calles de la ciudad para resguardar y proteger las unidades en funcionamiento, así como a los usuarios que dependen de ellas para sus traslados. En particular, las terminales de las camionetas de los transportistas del sitio de taxis que cubren la ruta Atoyac-Acapulco han detenido su operación debido al temor de posibles atentados cuando llegan con pasajeros al puerto guerrerense.



