Las principales presas de Querétaro enfrentan una crisis de abastecimiento de agua, con un nivel de llenado que apenas alcanza el 3.9%, según datos del Sistema Nacional de Información del Agua (Sina) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Estos cuerpos de agua, que en conjunto tienen un almacenamiento actual de 5.8 hectómetros cúbicos, presentan un nivel de agua muy por debajo de su capacidad máxima, que es de 149.2 hectómetros cúbicos.
De las siete presas analizadas, La Llave y La Venta se encuentran completamente vacías, mientras que El Centenario apenas alcanza el 1% de su capacidad. La situación no es mucho mejor en las presas Constitución de 1917 (2%), San Ildefonso (3%), El Batán (10.3%) y Jalpan (29.2%).
Esta preocupante tendencia a la baja en el nivel de llenado de las presas principales se ha mantenido en los últimos años. En enero de 2024, el nivel era del 4.8%, en febrero bajó a 4.6% y ahora ha llegado al 3.9%.
Además, la reducción en la precipitación pluvial ha agravado la situación. Mientras que en 2020 Querétaro acumuló 407 milímetros de lluvia, en 2021 fue de 648.3 milímetros. Sin embargo, en 2022 la cifra descendió a 374.6 milímetros y en 2023 nuevamente se redujo a 332.2 milímetros, según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Esta situación ha llevado a que todo el estado de Querétaro esté experimentando algún grado de sequía, con 11 municipios en sequía extrema y siete en sequía excepcional, los dos mayores niveles de sequía según el SMN.




