- México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas.
- Sólo 30 por ciento de los estudiantes alcanzó el nivel básico en matemáticas, frente a 65 por ciento en los países de la OCDE.
- El uso de inteligencia artificial crece entre los alumnos: 47 por ciento utiliza chatbots como apoyo para el aprendizaje al menos una vez por semana.
Los estudiantes mexicanos de 15 años mantienen un importante rezago en matemáticas, lectura y ciencias, de acuerdo con los resultados de PISA 2025, evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
México obtuvo 388 puntos en matemáticas, siete menos que en 2022; 408 en lectura, también siete puntos menos, y 414 en ciencias, cuatro puntos más que en la evaluación anterior.
Aunque las variaciones en lectura y ciencias no fueron estadísticamente significativas, el descenso en matemáticas sí lo fue.
El promedio de la OCDE fue de 463 puntos en matemáticas, 461 en lectura y 482 en ciencias, por lo que México quedó 75, 53 y 68 puntos por debajo, respectivamente.
Matemáticas, el mayor desafío
El desempeño de México en matemáticas mantiene una tendencia descendente. En 2009 el país obtuvo 419 puntos; en 2025 alcanzó 388, una pérdida de 31 puntos en 16 años.
Sólo tres de cada 10 estudiantes mexicanos alcanzaron al menos el Nivel 2, considerado el mínimo de competencia, frente a 65 por ciento en la OCDE.
En los niveles más altos, el resultado es prácticamente nulo: casi ningún alumno mexicano alcanzó los niveles 5 o 6, que implican la capacidad de resolver problemas matemáticos complejos.
Lectura también registra retroceso
En lectura, México obtuvo 408 puntos, frente a 415 en 2022 y 425 en 2009.
Aproximadamente 50 por ciento de los estudiantes alcanzó al menos el Nivel 2, mientras que el promedio de la OCDE es de 69 por ciento.
Los alumnos que llegan a este nivel pueden identificar la idea principal de textos de extensión moderada y localizar información explícita. Sin embargo, prácticamente ningún estudiante mexicano alcanzó los niveles superiores de desempeño.
Ciencias mejora, pero el rezago permanece
Ciencias fue la única área que mostró una recuperación frente a 2022, al pasar de 410 a 414 puntos. No obstante, el resultado todavía está por debajo de los 419 puntos registrados en 2018.
Sólo 50 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó el Nivel 2 o superior, frente a 74 por ciento en la OCDE.
Además, 15 por ciento se ubicó por debajo del Nivel 1a y otro 35 por ciento en el Nivel 1a. En conjunto, la mitad de los alumnos quedó por debajo del nivel básico de competencia científica.
Desigualdad social influye en el desempeño
La OCDE señala que las condiciones socioeconómicas continúan relacionadas con los resultados académicos.
En México, los estudiantes de contextos socioeconómicos favorecidos superaron por 68 puntos en ciencias a quienes enfrentan mayores desventajas. Aunque la diferencia es considerable, se encuentra por debajo de la brecha promedio de 85 puntos registrada en la OCDE.
La organización también advierte que la comparación histórica debe considerar que México ha incorporado a más jóvenes de 15 años al sistema educativo, incluidos estudiantes provenientes de poblaciones marginadas.
Alumnos muestran interés por aprender
A pesar de los bajos resultados, PISA identificó actitudes positivas entre los estudiantes mexicanos.
80 por ciento dijo sentir curiosidad por diferentes temas y 76 por ciento aseguró que realiza un esfuerzo adicional cuando una tarea se vuelve difícil. En la OCDE, los porcentajes son de 73 y 60 por ciento, respectivamente.
Además, 82 por ciento recurre a sus maestros cuando necesita ayuda y 86 por ciento pregunta a sus compañeros cuando no comprende algo.
Sin embargo, el acompañamiento familiar disminuyó: el porcentaje de alumnos cuyos padres les preguntan semanalmente qué hicieron en la escuela pasó de 71 por ciento en 2022 a 63 por ciento en 2025.
Crece el uso de dispositivos e inteligencia artificial
Los estudiantes mexicanos utilizan dispositivos digitales 1.5 horas al día en la escuela para actividades de aprendizaje, frente a 1.7 horas en el promedio de la OCDE.
Para actividades recreativas destinan 1.2 horas, ligeramente por encima del promedio de 1.1 horas de la organización.
La inteligencia artificial también tiene una presencia creciente. 47 por ciento de los estudiantes mexicanos utiliza chatbots para apoyar su aprendizaje al menos una vez por semana, frente a 46 por ciento en la OCDE.
Asimismo, 40 por ciento emplea frecuentemente IA para investigar temas nuevos, 34 por ciento para resumir textos y 35 por ciento para elaborar borradores de trabajos escritos.
Rezago educativo representa un reto para el talento
Los resultados en matemáticas y ciencias también generan preocupación por la formación de talento especializado que requiere el mercado laboral.
Las habilidades matemáticas son fundamentales para áreas como programación, análisis de datos, ingeniería, inteligencia artificial e innovación. Por ello, el bajo desempeño puede dificultar la preparación de perfiles capaces de responder a las nuevas demandas laborales y tecnológicas.
De acuerdo con el IMCO, las carreras relacionadas con matemáticas se encuentran entre las de mayores ingresos, con un salario promedio mensual de 29 mil 887 pesos.
México enfrenta un deterioro global del aprendizaje
El retroceso mexicano ocurre en un contexto internacional complicado. PISA 2025 registró los promedios más bajos de la historia de la OCDE en las tres principales áreas evaluadas.
Durante la última década, el promedio de lectura de la OCDE cayó 28 puntos, mientras que matemáticas disminuyó 22 puntos entre 2015 y 2025. En ciencias, la reducción fue de siete puntos.
México participó en PISA 2025 con 7 mil 843 estudiantes de 15 años de 297 escuelas, una muestra representativa de aproximadamente 1.58 millones de jóvenes de esa edad.
Los resultados muestran que el principal desafío del país sigue siendo fortalecer los aprendizajes básicos, particularmente en matemáticas, sin descuidar lectura y ciencias, al tiempo que se incorporan de manera adecuada las herramientas digitales y la inteligencia artificial en las aulas.




