El aumento anual del INPC interrumpió la tendencia descendente de los últimos meses, con presión principalmente en alimentos básicos como la cebolla, el chile serrano y el huevo.
La inflación en México registró un ligero incremento durante la primera quincena de agosto. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0,10% frente a la disminución de 0,02% registrada en el mismo periodo de 2025.
Con este resultado, la inflación anual se ubicó en 3,26%, por debajo del 3,49% observado un año atrás, aunque el dato representa un cambio respecto a la trayectoria de desaceleración que se había mantenido entre abril y julio.
El incremento estuvo relacionado principalmente con el aumento en los precios de algunos alimentos básicos, además de los rubros de educación y vivienda. Estas presiones fueron parcialmente compensadas por una reducción en los precios de energéticos y transporte aéreo.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el índice de precios subyacente, que excluye los productos y servicios con mayor volatilidad, registró un incremento quincenal de 0,08%, prácticamente en línea con el 0,09% reportado durante la misma quincena de 2025.
En términos anuales, la inflación subyacente alcanzó 3,93%, por debajo del 4,21% registrado previamente. Dentro de este indicador, los precios de las mercancías aumentaron 0,07%, mientras que los servicios tuvieron un incremento de 0,09% durante la primera mitad de agosto.
Alimentos presionan la inflación
El índice de precios no subyacente avanzó 0,18% en términos quincenales, principalmente por el comportamiento de los productos agropecuarios, que registraron un aumento de 0,39%.
Entre los productos que tuvieron mayor incidencia en el resultado destacaron la cebolla, con un incremento de 19,03%; el chile serrano, con 8,92%; y el huevo, con 7,92%.
Por otro lado, los energéticos y las tarifas autorizadas por el Gobierno prácticamente no registraron variaciones significativas. En conjunto, aumentaron apenas 0,02% durante la primera quincena de agosto.
A tasa anual, la inflación no subyacente se situó en 0,96%, frente al 1,10% registrado previamente.
Barclays señaló en una nota dirigida al mercado que, aunque el dato de inflación resultó más moderado de lo esperado, el repunte anual estuvo relacionado con los componentes no subyacentes, mientras que la inflación subyacente permaneció relativamente estable.
La institución también señaló que las presiones asociadas con los precios de los alimentos, El Niño y los salarios podrían contribuir a un nuevo incremento de la inflación hacia finales del año. Bajo este escenario, Barclays anticipa una pausa prolongada del Banco de México en una tasa de 6,50%.
En términos anuales, la inflación pasó de 3,14% durante la quincena anterior a 3,26% en la primera mitad de agosto.
La economía mexicana crece 1,4% en el segundo trimestre
En paralelo con los datos de inflación, el Inegi publicó la revisión correspondiente al Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre de 2026.
Entre abril y junio, la economía mexicana registró un crecimiento anual de 1,4%, ligeramente inferior al 1,5% estimado de manera oportuna en julio.
Por actividad económica, las actividades primarias, que incluyen agricultura y cría, avanzaron 4,8%. Las actividades secundarias, correspondientes a manufactura, construcción y minería, crecieron 0,9%, mientras que las actividades terciarias, relacionadas con comercio y servicios, aumentaron 2,3%. Todos los resultados corresponden a términos reales frente al mismo periodo del año anterior.
Durante el primer semestre de 2026, el PIB acumuló un crecimiento anual de 1,2%.
Con los nuevos datos de inflación y actividad económica, el consenso de analistas mantiene sus expectativas para el cierre de 2026: un crecimiento económico cercano a 1% y una inflación alrededor de 4%.
El escenario continúa marcado por las tensiones comerciales con Estados Unidos, que siguen representando un factor de presión para la actividad económica mexicana.
La combinación de una inflación que todavía muestra cierta persistencia y un crecimiento económico moderado mantiene las expectativas de que el Banco de México conserve sin cambios su tasa de interés durante las próximas reuniones.



