El exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, fue condenado este lunes a 13 años de prisión por el delito de peculado, en relación con el manejo irregular de fondos destinados a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2016, particularmente en la provincia de Manabí.
El fallo fue emitido de forma unánime por un tribunal de la Corte Nacional de Justicia, que también condenó con la misma pena a Carlos Bernal, exsecretario técnico del Comité de Reconstrucción. Además de la pena de cárcel, ambos deberán pagar una multa equivalente a 60 salarios básicos unificados (28,200 dólares) y una indemnización al Estado de 250 millones de dólares.
Según el tribunal, presidido por los jueces Mercedes Caicedo, Marco Rodríguez y Javier De la Cadena, los acusados abusaron de sus cargos para desviar recursos públicos hacia proyectos no urgentes, financiados con dinero recaudado a través de la Ley de Solidaridad, creada para apoyar a los damnificados del terremoto.
Durante el juicio, la Fiscalía demostró que se priorizaron al menos 11 obras que no estaban relacionadas con la emergencia y que, en algunos casos, beneficiaron a intereses particulares. Parte de estos fondos se habrían direccionado hacia contratos vinculados a la familia de Bernal, según la investigación.
Jorge Glas argumentó que no administró fondos ni firmó contratos, pero el tribunal concluyó que tuvo una participación activa en la aprobación y priorización de proyectos arbitrarios. En el caso de Bernal, se determinó que impulsó desembolsos que derivaron en adjudicaciones irregulares.
Como parte de la sentencia, ambos perderán sus derechos políticos por 25 años, y la Fiscalía deberá abrir nuevas investigaciones contra las personas y empresas beneficiadas por los contratos.
“Este juicio no responde a motivaciones políticas. Se trata de la mala utilización de recursos que debieron destinarse a las víctimas del terremoto, muchas de las cuales siguen esperando atención”, afirmó la jueza Caicedo al leer el fallo.
Antecedentes de Jorge Glas
Glas, quien fue vicepresidente durante el gobierno de Rafael Correa (2007–2017), ya cumple una condena de 8 años de prisión por los delitos de asociación ilícita en el caso Odebrecht (2017) y cohecho en el caso Sobornos (2020).
En diciembre de 2023, tras quedar en libertad por una polémica resolución judicial, Jorge Glas ingresó a la Embajada de México en Quito y solicitó asilo, alegando persecución política. Aunque México le otorgó el asilo, el gobierno ecuatoriano ordenó su detención forzosa dentro de la sede diplomática el 5 de abril de 2024, lo que provocó una crisis diplomática entre ambos países y una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia.
Desde entonces, Jorge Glas se encuentra recluido en La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador.





