• Honda busca aumentar su producción en EE.UU. hasta un 30% en tres años
• La decisión responde al arancel del 25% impuesto a autos importados
• México y Canadá podrían perder operaciones si se concreta el cambio
La empresa japonesa Honda analiza mover parte de su producción de automóviles desde México y Canadá hacia Estados Unidos, como respuesta al arancel del 25% que impuso el presidente Donald Trump a los vehículos importados que no se fabriquen en ese país.
Si la reestructura se concreta, Honda aumentaría su producción en Estados Unidos hasta en un 30% en los próximos dos o tres años. Esto permitiría que el 90% de los vehículos que vende en el mercado estadounidense sean ensamblados dentro del país.
Aunque el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permite el comercio libre de aranceles si se cumplen ciertos requisitos, Honda considera que reforzar su presencia en EE.UU. es una forma de evitar el impacto económico de las nuevas tarifas.

El proceso tomaría al menos un par de años. Mientras tanto, Trump ha declarado que analiza otorgar exenciones temporales a estos aranceles para dar tiempo a las automotrices a trasladar su producción a Estados Unidos.
En Canadá, el ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, informó que se reunirá con directivos de Honda en Japón para aclarar si la planta ubicada en Alliston, Ontario, será afectada. Esta fábrica produce los modelos Civic y CR-V, emplea a unas 4,200 personas y tiene capacidad para fabricar 390 mil vehículos al año.
Para mitigar los efectos de los aranceles de represalia, el gobierno canadiense permitirá la importación de vehículos fabricados en Estados Unidos sin aplicar impuestos, siempre que las compañías automotrices mantengan operaciones en Canadá.




