- La víctima era un adolescente de entre 15 y 19 años, según la autopsia.
- Los restos fueron encontrados bajo tierra durante remodelaciones en una vivienda de Coghlan.
- Presentaba heridas punzocortantes en costillas y fémur, lo que refuerza la hipótesis de un crimen.
Un descubrimiento estremecedor en la antigua residencia del músico Gustavo Cerati ha derivado en una investigación criminal. El Equipo Argentino de Antropología Forense concluyó el análisis de unos restos humanos hallados en la propiedad y determinó que pertenecen a un joven de entre 15 y 19 años.
El informe forense indica que los huesos presentan lesiones punzocortantes en zonas clave como la cuarta costilla derecha y el fémur, lo que sugiere fuertemente un hecho violento. La vivienda donde se realizó el hallazgo se encuentra en el barrio porteño de Coghlan, y fue durante unas obras de remodelación que los restos fueron descubiertos, enterrados bajo el suelo.
En un principio, las autoridades manejaban la hipótesis de que el cuerpo podría pertenecer a una persona mayor que vivió en un geriátrico que operó en ese inmueble en el pasado. Sin embargo, los últimos resultados periciales cambiaron por completo la dirección de la investigación.
Según lo relatado por la periodista Julieta Navarro en el programa Desayuno Americano, el contexto temporal del fallecimiento pudo establecerse gracias a objetos localizados junto al cadáver, como un reloj Casio con calculadora y monedas que datan de las décadas de 1980 y 1990.
Aunque todo apunta a un homicidio, los investigadores aún barajan otras posibilidades. Una de ellas plantea que las heridas pudieron haber ocurrido en el momento en que intentaron ocultar el cuerpo, debido a las limitaciones del espacio donde fue enterrado: una estrecha medianera entre dos viviendas de difícil acceso.
La identidad de la víctima sigue sin esclarecerse
Hasta el momento, la víctima no ha sido identificada y no existe ninguna denuncia de desaparición que permita vincular los restos con una persona en particular. Desde el equipo forense señalaron que, si no aparece un familiar o no se registra una denuncia previa, será muy complicado reconstruir su historia y determinar qué sucedió realmente.





