Después de la muerte de Alexey Navalny en una prisión rusa en febrero, hackers contrarios al Kremlin buscaron venganza. Utilizando su acceso a una red informática vinculada al sistema penitenciario ruso, los piratas informáticos colgaron una foto de Navalny en el sitio web del contratista de la prisión pirateada, acompañada de un mensaje de apoyo.
Además, los hackers robaron una base de datos que contiene información sobre cientos de miles de presos rusos y sus familiares y contactos, incluidos los datos de los presos de la colonia penal del Ártico donde Navalny murió. Los hackers están compartiendo estos datos con la esperanza de que alguien pueda ayudar a entender lo que le ocurrió a Navalny.
También utilizaron su acceso a la tienda online del sistema penitenciario ruso para cambiar los precios de productos como fideos y carne enlatada a un rublo (aproximadamente 0,01 dólares), lo que normalmente cuestan más de un dólar, provocando una avalancha de compras.
El grupo de hackers, que afirma ser de distintas nacionalidades, envió notas a los administradores de la tienda online advirtiéndoles que no retiraran los mensajes pro-Navalny de la página web. Cuando los administradores se negaron, los hackers destruyeron uno de sus servidores informáticos.
La piratería informática por motivos políticos, o “hacktivismo”, ha proliferado desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Los hackers pro-ucranianos han atacado diversos objetivos rusos, utilizando el hacktivismo como una poderosa herramienta para expresar sus perspectivas y atacar a quienes perciben como adversarios.
El hackeo de la tienda online de la prisión vino acompañado de un mensaje de personas que se presentaron como expatriados rusos, expresando su amor por su país y su deseo de volver cuando esté libre del régimen de Putin.



