En la clausura de las asambleas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) este 25 de octubre de 2024, ambos organismos reafirmaron su papel como mediadores en un mundo lleno de tensiones. Este evento reunió a líderes económicos de todo el mundo.
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, destacó que “estas reuniones han sido esenciales para lograr acuerdos en temas complicados. No debemos dar por sentado el trabajo conjunto”.
Georgieva mencionó que, en un contexto donde todavía se siente el impacto de la pandemia y la inestabilidad provocada por la guerra en Ucrania y otros conflictos, “las políticas internas no son suficientes para abordar problemas globales”.
Aunque “la política puede dificultar el consenso”, es vital “mantener la cooperación efectiva”, agregó.
Desarrollo como prioridad del FMI y el Banco Mundial
Ajay Banga, presidente del Banco Mundial, recordó que estas instituciones se crearon “en un momento de crisis” en 1944, para ayudar a los países devastados por la Segunda Guerra Mundial.
“Hoy enfrentamos una situación similar, donde la reconstrucción es clave por las guerras en Europa, Oriente Medio y África”, explicó.
Banga subrayó que, aunque la reconstrucción es esencial, el enfoque del Banco Mundial está más en ayudar a las naciones a mejorar sus condiciones de vida.
Georgieva también dio la bienvenida a Liechtenstein como nuevo miembro del FMI y mencionó informes económicos recientes que no son alentadores.
A pesar de que la inflación y las tasas de interés están bajando, advirtió que “no es tiempo de celebrar” porque “las familias siguen sufriendo y el mundo enfrenta un futuro de bajo crecimiento y alta deuda”.
El comercio pierde fuerza en la economía
El FMI prevé que el PIB mundial crecerá un 3,2 % anual en los próximos cinco años y que la deuda pública seguirá aumentando, con el riesgo de que supere las proyecciones en un 20 % del PIB mundial en un “escenario negativo”.
“Además, el comercio ya no impulsa el crecimiento como antes. La fragmentación del comercio global, impulsada por preocupaciones de seguridad, se traduce en más medidas proteccionistas”, añadió.
Ante este panorama, el FMI envía un mensaje claro: es urgente actuar, fortalecer las finanzas públicas, invertir en crecimiento y colaborar para enfrentar los desafíos globales.


