- Gianni Infantino destacó la importancia de tener presencia local en EE. UU.
- La sede se suma a la ya existente en Miami y refuerza la estrategia previa al Mundial 2026
- Eric Trump participó en la presentación del trofeo del Mundial de Clubes
La FIFA continúa su expansión en Estados Unidos con la apertura de una nueva oficina en uno de los edificios más emblemáticos del país: la Trump Tower, propiedad del actual presidente estadounidense, Donald Trump. La inauguración fue encabezada por Gianni Infantino, presidente del organismo rector del fútbol mundial.
Esta nueva sede en Manhattan busca fortalecer la presencia de la FIFA en el país norteamericano, especialmente en el marco de los dos grandes eventos que se celebran en suelo estadounidense: el Mundial de Clubes 2025 y la Copa Mundial de la FIFA 2026, que será coorganizada por Estados Unidos, México y Canadá.
“La FIFA es una organización mundial, y para ser verdaderamente mundial hay que estar presente localmente, en todas partes. Por eso, tenemos que estar en Nueva York”, declaró Infantino a través de un comunicado difundido por la entidad.
Segunda sede operativa en EE. UU.
La oficina en Nueva York se suma a la sede establecida en Miami, inaugurada en agosto de 2024, la cual gestiona funciones legales y de cumplimiento para el organismo con miras a los próximos torneos internacionales. Esta red de oficinas refuerza la estrategia de expansión de la FIFA en uno de los mercados con mayor potencial para el fútbol global.
Durante el acto, Infantino agradeció al gobierno estadounidense por el respaldo brindado, así como a Donald Trump, a quien describió como “un gran aficionado del fútbol”. También reconoció el apoyo de Eric Trump, vicepresidente ejecutivo de la Trump Organization, quien participó en la ceremonia previa en la que se exhibió el trofeo del Mundial de Clubes dentro de la Trump Tower.
Vínculo cercano entre Infantino y Trump
La relación entre Infantino y Donald Trump ha sido constante desde el primer mandato del mandatario. El presidente de la FIFA fue el único dirigente deportivo que asistió a su ceremonia de investidura, y ha mantenido varias reuniones tanto en la Casa Blanca como durante giras internacionales.
Esta apertura refuerza no solo el vínculo institucional entre la FIFA y Estados Unidos, sino también la estrategia de seducir al público estadounidense y consolidar el fútbol como un deporte de primer orden en el país.





