- Gerardo Fernández Noroña asegura que su retrato en la galería del Senado responde a una tradición institucional, no a un acto personalista.
- El legislador explicó que el costo de 27 mil pesos corresponde a la artista encargada, quien ha realizado obras para otros expresidentes del Senado.
- Destacó que la galería reconoce a quienes han encabezado la Mesa Directiva y que su incorporación es parte de esa práctica histórica.
Visita a la galería de expresidentes del Senado
Gerardo Fernández Noroña recorrió la antigua sede del Senado, en la Casona de Xicoténcatl, donde se encuentran los retratos de quienes han presidido la Cámara Alta. Ahí será colocada próximamente su pintura, cuya develación —afirmó— fue pospuesta por respeto a las recientes tragedias naturales.
El legislador aseguró que su incorporación a la galería no está motivada por la vanidad, sino por una práctica institucional que reconoce a quienes han encabezado la Mesa Directiva.
Argumentos sobre la tradición y el costo de las obras
Durante el recorrido, Noroña mostró retratos de expresidentes como Santiago Creel, Miguel Barbosa, Olga Sánchez Cordero, Alejandro Armenta y Ana Lilia Rivera.
Explicó que los cuadros de los presidentes de la Junta de Coordinación Política fueron realizados por la artista Aurora Argüelles con un precio inicial de 17 mil pesos, el cual actualmente asciende a 27 mil pesos. “Es el costo que fija la artista; no lo determino yo”, subrayó.
También señaló que otros retratos han tenido costos mayores, como los de Ernesto Cordero y Pablo Escudero, que hace diez años se realizaron por 77 mil 777 pesos cada uno. En contraste, recordó que el retrato de Raúl Cervantes no se elaboró porque el propio senador decidió prescindir de él.
Respuesta a críticas y postura pública
El legislador reiteró que su inclusión en la galería corresponde a una función institucional: “¿Tengo derecho a estar ahí? Absolutamente. Es un acto histórico, no de vanidad”.
Noroña criticó a quienes, desde la oposición, han cuestionado el gasto destinado a su retrato y calificó estas críticas como intrigas sin sustento.




