• Nuevo cable del Departamento de Estado ordena evaluar afecciones crónicas como posibles cargas financieras.
• La medida aplica a visas temporales, H-1B y solicitudes de residencia permanente.
• La Casa Blanca defiende que la norma recupera criterios históricos de “carga pública”.
Evaluación médica más estricta
El gobierno de Estados Unidos instruyó a sus consulados y embajadas a considerar obesidad, cáncer, diabetes y otras enfermedades crónicas como factores válidos para rechazar solicitudes de visa.
La directriz fue enviada el 6 de noviembre por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien señaló que estas condiciones pueden “requerir atención costosa y prolongada”.
El cable también pide revisar si el solicitante tiene dependientes con “discapacidades, afecciones médicas crónicas u otras necesidades especiales”, pues esto podría limitar su capacidad de trabajar y mantenerse económicamente.
Visas y categorías que serán afectadas
Las nuevas reglas aplican a quienes soliciten:
- Visas temporales,
- Visas H-1B,
- Residencia permanente por motivos laborales o familiares.
Quedan fuera los visitantes de corta duración y la mayoría de los solicitantes humanitarios.
El documento amplía el criterio de carga pública, al incluir enfermedades cardiovasculares, respiratorias, metabólicas, neurológicas y trastornos mentales como posibles motivos de negación.
Argumentos del gobierno y críticas
La Casa Blanca defendió la medida.
“Durante 100 años, la política del Departamento de Estado ha incluido la facultad de denegar visas a solicitantes que representen una carga financiera para los contribuyentes”, afirmó la vocera Anna Kelly.
Especialistas en migración advirtieron que esta directriz otorga una discrecionalidad más amplia a los funcionarios consulares y podría afectar a personas con padecimientos comunes.
Según The Washington Post, el cable no pasó por los procesos usuales de revisión y forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para endurecer la inmigración legal.





