- El Gobierno de Luis Arce alerta sobre el riesgo regional tras el alzamiento militar en Bolivia, comparándolo con el histórico Plan Cóndor.
- El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, enfatizó que el intento de golpe representa una amenaza para la estabilidad democrática en América Latina.
Contexto y Comparación Histórica
El Gobierno de Luis Arce ha emitido una advertencia contundente respecto al reciente alzamiento militar en Bolivia, calificándolo como un evento de alto riesgo no solo para el país, sino para toda la región latinoamericana. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, comparó los sucesos recientes con el infame Plan Cóndor de las décadas de 1970 y 1980, una operación represiva llevada a cabo por regímenes dictatoriales en América Latina.
Del Castillo afirmó que no se debe minimizar el incidente del pasado miércoles como un “autogolpe”, como algunos críticos y el propio Zuñiga afirman. Juan José Zuñiga, el destituido comandante del Ejército, lideró el incidente. En cambio, el ministro argumentó que fue un intento de golpe de Estado que pone en riesgo la estabilidad democrática en toda la región.
“Lo ocurrido es extremadamente peligroso para todo el continente, ya que militares que abandonan su rol constitucional para tomar acciones políticas socavan nuestras democracias”, afirmó Del Castillo durante una conferencia de prensa.
El ministro también señaló que el intento de golpe en Bolivia no es un problema aislado, sino que tiene implicaciones geopolíticas significativas. Advirtió que cualquier país de la región podría enfrentar movimientos similares bajo pretexto de defender intereses políticos y económicos.

Evaluación del Gobierno
En referencia a críticas pasadas y eventos históricos, Del Castillo recordó que Bolivia ya había experimentado un golpe de Estado en 2019 contra el entonces presidente Evo Morales, según el oficialismo y el Gobierno de Arce.
El riesgo de futuros intentos golpistas sigue latente, según el ministro, quien aseguró que las autoridades están trabajando para evitar que los responsables del reciente alzamiento queden impunes y para fortalecer las instituciones democráticas del país.
Hasta el momento, se reporta que hay diez personas detenidas preventivamente y otras bajo medidas sustitutivas en relación con los eventos del alzamiento militar. El Gobierno está investigando posibles conexiones internacionales que pudieran haber respaldado el intento de golpe.
Este desarrollo político ha generado preocupaciones tanto a nivel nacional como internacional sobre la estabilidad democrática en Bolivia y en la región.




