- CDC elimina recomendación general y sugiere decisión médica individual.
- La vacunación sigue disponible para niños sanos, pero ya no es una indicación directa.
- Tasa de vacunación infantil apenas alcanza el 13% en el ciclo 2024-2025.
Estados Unidos ha modificado su postura oficial sobre la vacunación contra el COVID-19 para niños sanos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) actualizaron su sitio web para indicar que la decisión de vacunar a menores de entre 6 meses y 17 años deberá tomarse en conjunto con un médico, eliminando así la recomendación explícita que anteriormente promovía esta inmunización.
Este cambio ocurre pocos días después de que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., anunciara a través de un video en la red social X que las vacunas contra el COVID-19 ya no se recomendarían para niños sanos ni para mujeres embarazadas. No obstante, la guía oficial de los CDC aún mantiene las recomendaciones para embarazadas, lo que ha generado críticas por parte de especialistas en salud pública.
Hasta el momento, ni los CDC ni el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) han respondido a las dudas surgidas sobre la nueva orientación. Las autoridades sanitarias únicamente indicaron que las vacunas siguen disponibles para los menores sanos, pero que la decisión debe basarse en una consulta médica individual.
Este tipo de postura, conocida como “decisión compartida”, permite que los seguros médicos continúen cubriendo el costo de la vacunación. Sin embargo, expertos advierten que el uso de este lenguaje suele disminuir las tasas de vacunación, ya que muchos médicos dejan de insistir en la inmunización.
Según datos recientes de los CDC, solo el 13% de los niños y el 23% de los adultos han recibido la vacuna contra el COVID-19 durante el ciclo 2024-2025, lo que evidencia una caída considerable en la cobertura.
En junio, un panel asesor de los CDC se reunirá para definir las recomendaciones sobre las vacunas para el otoño. Entre las opciones está enfocar la estrategia en grupos de alto riesgo, como personas mayores de 65 años, y dejar la decisión a criterio médico en los casos de menor riesgo.
Pese a este proceso pendiente, Kennedy, conocido por su postura crítica hacia las vacunas antes de asumir el cargo, adelantó el anuncio sin esperar la conclusión del panel científico.





