El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, fue destituido y arrestado este viernes por orden del Tribunal Constitucional, luego de confirmarse que declaró ley marcial el 3 de diciembre de 2024, una acción considerada ilegal y autoritaria.
Ese día, Yoon ordenó el despliegue del ejército en el Parlamento, acusando a la oposición de amenazar la democracia. Aunque revocó la medida horas después, su decisión causó protestas masivas y fue rechazada por gran parte de la ciudadanía.
Días después, la Asamblea Nacional aprobó su destitución, y este viernes los jueces del Tribunal Constitucional ratificaron la medida por unanimidad. La decisión marca un hecho histórico, ya que Yoon es el primer presidente en funciones en ser arrestado en Corea del Sur. Solo otro presidente, Park Geun-hye, había sido destituido antes, en 2016.
La salida de Yoon se da tras varios escándalos y crisis políticas durante su mandato:
- Propuso eliminar el Ministerio de Igualdad de Género, generando rechazo social.
- Fue criticado por su gestión de la tragedia de Halloween de 2022, donde murieron más de 150 personas.
- Usó con frecuencia vetos presidenciales para frenar decisiones del Congreso.
- Trató de bloquear investigaciones en su contra.
- Su acercamiento con Japón fue mal recibido por la población.
El uso de la fuerza militar fue el punto de quiebre. A partir de ahí, aumentaron las protestas ciudadanas exigiendo su salida del poder.
Según la experta Minseon Ku, la destitución “muestra que la democracia surcoreana es fuerte, pero también que puede ser frágil cuando se abusa del poder”.
Ahora Corea del Sur iniciará un proceso de transición política para restaurar la estabilidad del país tras una de sus peores crisis institucionales en décadas.





