- Chandler Britain Bradford, de 37 años, fue declarado culpable en Texas por contrabandear piezas de armas destinadas a México y por lavado de dinero.
- La operación habría permitido enviar componentes suficientes para fabricar alrededor de 5 mil 700 rifles semiautomáticos, presuntamente destinados a organizaciones del narcotráfico.
- El acusado será sentenciado el 19 de noviembre y enfrenta una pena que podría superar los 20 años de prisión; dos presuntos integrantes de la red continúan prófugos.
Operación desde Texas habría abastecido de armas a México
Un jurado federal de Estados Unidos declaró culpable a Chandler Britain Bradford, residente de New Braunfels, Texas, por participar en una operación de tráfico de piezas de armas hacia México y por lavado de dinero.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Bradford adquiría legalmente distintas piezas y componentes de armas de fuego, pero posteriormente los canalizaba de manera ilegal hacia México. La investigación sostiene que el material era suficiente para ensamblar aproximadamente 5 mil 700 rifles semiautomáticos.
La fiscalía federal del Distrito Oeste de Texas señaló que Bradford conocía el destino de las piezas y sabía que las armas serían utilizadas por organizaciones del narcotráfico para controlar territorios y rutas empleadas para introducir drogas a Estados Unidos.
Utilizaban bodegas y empresas para ocultar los envíos
Según las autoridades estadounidenses, Bradford utilizó instalaciones de almacenamiento ubicadas en Laredo y el Valle del Río Grande para concentrar y ocultar los componentes antes de enviarlos a México.
La operación incluía registros de las ventas, intercambio de mensajes de texto y transferencias bancarias hacia empresas establecidas en México. La fiscalía calificó el mecanismo como un esquema complejo diseñado para facilitar el traslado de las piezas y ocultar las operaciones financieras.
Las autoridades sostienen que Bradford obtuvo más de 3.5 millones de dólares por sus actividades y que proporcionó piezas, herramientas y asesoría a un ciudadano mexicano establecido en Monterrey, Nuevo León, relacionado con la fabricación de armas.
El fiscal federal Justin R. Simmons afirmó que las investigaciones buscan frenar el suministro de armamento que termina en manos de organizaciones criminales.
Otros implicados ya fueron sentenciados
El caso también involucra a otros acusados. En enero de 2025, José Francisco García-Cervantez fue sentenciado a 57 meses de prisión, mientras que Ricardo Rodríguez-Sotelo recibió una condena de 78 meses.
De acuerdo con la acusación, García-Cervantez participaba en el traslado de las cajas con piezas de armas hacia México. Rodríguez-Sotelo, por su parte, habría preparado y reempaquetado los componentes en un almacén de Laredo antes de su traslado por carretera.
Además, Troy Vernon Erbe y Jesús Guzmán-Delgado se declararon culpables en el marco de la misma investigación.
Las autoridades estadounidenses mantienen la búsqueda de Julio César Gómez-Mendoza y Octavio Javier Quiroga-Treviño, quienes permanecen prófugos y son señalados por su presunta participación en la operación.
Bradford conocerá su sentencia en noviembre
El juez federal Orlando L. García tiene previsto dictar sentencia contra Bradford el próximo 19 de noviembre. El acusado enfrenta una pena de prisión que podría superar los 20 años por los delitos relacionados con el contrabando de piezas de armas y lavado de dinero.
La fiscalía estadounidense sostuvo que las investigaciones continuarán contra las personas que presuntamente participaron en la red de tráfico de armas, tanto en Estados Unidos como en México.
El caso pone nuevamente bajo escrutinio el flujo ilegal de componentes de armas desde Estados Unidos hacia México y la utilización de intermediarios, almacenes y operaciones financieras para abastecer a organizaciones criminales.




