El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este jueves la destitución de más de 300 empleados del Ministerio de Cultura como parte de una estrategia para optimizar los recursos públicos y mejorar la situación económica del país centroamericano.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Bukele explicó que estos despidos responden a la necesidad de eliminar posiciones que, según él, no estaban alineadas con la visión y las prioridades de su gobierno. Afirmó que esta medida contribuirá significativamente al ahorro en el presupuesto estatal.
Bukele ha descrito esta acción como una “medicina amarga” necesaria para revitalizar la economía salvadoreña, luego de priorizar la seguridad pública en los primeros años de su segundo mandato.
Desde su reelección, Bukele ha enfrentado críticas y desafíos económicos, incluyendo una alta dependencia de las remesas familiares y un aumento en la pobreza extrema. Datos recientes indican que la pobreza extrema monetaria se ha duplicado durante su administración, reflejando preocupaciones generalizadas sobre el bienestar económico de la población.
El anuncio de los despidos se produce en un contexto donde la percepción pública sobre la economía muestra inquietudes crecientes, según encuestas recientes del Instituto Universitario de Opinión Pública.



