- La nueva versión de Blanca Nieves ha generado críticas por su intento de modernizar la historia.
- La película de Rachel Zegler ha recibido comentarios negativos por su falta de ritmo y los cambios innecesarios.
- A pesar de los intentos de adaptar la historia, los elementos clásicos pierden su esencia.
Blanca Nieves, el icónico cuento de los hermanos Grimm, escrito en 1812 y basado en relatos tradicionales alemanes, ha sido conocido por su famosa descripción de una mujer hermosa con la piel blanca como la nieve. Sin embargo, la reciente adaptación de la historia por parte de Rachel Zegler ha dejado a muchos espectadores con una sensación de desconcierto. Esta nueva versión, más alejada del relato original, cambia tanto la narrativa que muchos creen que pierde lo que hizo a la historia tan entrañable.
En esta reinterpretación de Blanca Nieves (Webb, 2025), el nombre de la protagonista tiene un origen completamente diferente: no se debe al color de su piel, sino a una feroz tormenta. Este tipo de modificaciones, diseñadas para satisfacer ciertas expectativas en Hollywood, no logran generar el impacto que los realizadores esperaban. La Blanca Nieves de Zegler dista mucho de la de los hermanos Grimm, ubicada en la Edad Media, y mucho más de la clásica versión de Disney que ayudó a forjar la imagen de la compañía.
La historia que en el clásico de 1937 estaba llena de magia y aventuras se transforma aquí en una historia menos encantadora. La protagonista es ahora una huérfana cuyos padres no encajan con los tradicionales reinos monárquicos, sino con una ideología más cercana al proto-comunismo. La malvada reina, interpretada por Gal Gadot, es una tirana que busca mantener a su pueblo en la miseria, mientras que Blanca Nieves, pese a su nobleza, se ve obligada a limpiar el castillo y, por azares, conoce a Jonathan, el líder de una banda de asaltantes que planea una rebelión.
La película también presenta nuevas canciones, pero estas no logran ni entretener ni aportar a la historia. Funcionan más como manifiestos que se quedan a medio camino, ni rompedores ni lo suficientemente bien ejecutados para generar un disfrute pleno.
La narrativa es lenta y sin ritmo, lo que convierte la película en un ejercicio difícil de seguir. La presencia de enanos generados por computadora, aunque un intento de modernizar los personajes parece aún más grotesca en comparación con el enfoque tradicional de las versiones anteriores.





