- Bachar al Asad, expresidente de Siria, ha recibido asilo en Moscú, según informa el Kremlin.
- Rusia ofreció asilo a Al Asad por razones humanitarias, mientras mantiene su apoyo al diálogo para una solución pacífica en Siria.
- Después de negociaciones, Al Asad abandonó el poder en Siria y optó por una transición pacífica del gobierno.
El expresidente sirio Bachar al Asad ha llegado a Moscú, donde ha sido acogido con asilo, de acuerdo con lo informado por una fuente del Kremlin a la agencia TASS.
“La familia de Al Asad y él mismo llegaron a la capital rusa, y Rusia, siguiendo principios humanitarios, le ofreció asilo”, detalló la fuente oficial.
La misma fuente añadió que Rusia ha sido un firme defensor de una solución pacífica para la crisis en Siria. “Nuestra posición sigue siendo la misma: se deben reanudar las negociaciones bajo la supervisión de las Naciones Unidas”, declaró el portavoz del Kremlin.

Según esta misma fuente, Rusia mantiene comunicación con los líderes de la oposición armada siria, quienes han garantizado la seguridad de las bases militares rusas y las instalaciones diplomáticas en Siria.
El Kremlin también expresó su deseo de que continúen los esfuerzos políticos para lograr una solución que beneficie al pueblo sirio y fortalezca las relaciones bilaterales con Rusia.
Al Asad había desaparecido de los radares hasta este anuncio, y se habían difundido rumores sobre su avión derribado o su posible presencia en algún país africano.
Bachar al Asad abandona Siria tras negociaciones
El Ministerio de Exteriores de Rusia informó que Al Asad dejó Siria tras negociar con diversas facciones involucradas en el conflicto armado. “Después de varias negociaciones, Al Asad decidió abandonar su puesto y el país, ordenando una transición pacífica del poder”, explicó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Aunque Rusia no estuvo directamente involucrada en estas conversaciones, indicó que se mantiene en contacto con todos los sectores de la oposición siria. El comunicado destacó la importancia de evitar la violencia y buscar soluciones políticas para el control del país.
Rusia hizo un llamado a respetar las diversas opiniones de los grupos étnicos y confesionales sirios y reiteró su apoyo a un diálogo político inclusivo, de acuerdo con la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU.
En cuanto a la seguridad de sus ciudadanos en Siria, el gobierno ruso aseguró que sus bases militares en el país, como la base aérea de Hmeimim y la base naval de Tartus, están en alerta máxima, aunque no hay una amenaza inmediata.
El derrocamiento de Al Asad ha causado preocupaciones en Rusia sobre la estabilidad de sus instalaciones en Siria. En este contexto, el diputado ruso Andréi Kartapólov subrayó la necesidad de proteger los intereses del país y no hacer concesiones sin garantías claras.


