El ataque israelí en Gaza que resultó en la muerte de 104 palestinos y dejó 280 heridos ocurrió cuando una multitud aguardaba la llegada de camiones de ayuda humanitaria. Aunque el ejército israelí inicialmente negó conocimiento de bombardeos en la zona, más tarde confirmó que los soldados abrieron fuego contra personas que representaban una amenaza.
Las autoridades sanitarias de Gaza informaron que el incidente tuvo lugar en la rotonda de al-Nabusi, al oeste de la ciudad de Gaza, en la parte norte del enclave. El director del hospital Kamal Adwan en la ciudad de Gaza, Hussam Abu Safieyah, recibió una decena de cadáveres y numerosos pacientes heridos como resultado del incidente. Sin embargo, la magnitud de las lesiones abrumó a los equipos médicos, y otros hospitales en la región también están atendiendo a víctimas.
Vídeos verificados en redes sociales mostraban camiones transportando cadáveres y personas heridas. Un vídeo en la rotonda de Al Nabulsi mostraba a varias personas inmóviles y heridas. Otro vídeo, no verificado por Reuters, mostraba personas ensangrentadas siendo transportadas en un camión y cuerpos envueltos en mortajas en un hospital.
Hamás condenó el ataque, señalando que podría afectar las negociaciones en curso para lograr una tregua y la liberación de rehenes. Israel sostiene que la guerra en Gaza comenzó cuando Hamás envió combatientes en octubre, con un saldo de 1,200 muertos y 253 rehenes.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación ante esta escalada de violencia, y se espera que este trágico episodio genere tensiones adicionales en la región, complicando los esfuerzos para alcanzar una tregua y una solución pacífica al conflicto.

