En una decisión histórica, el Parlamento Europeo ha dado luz verde a la primera ley sobre violencia de género en la historia de la Unión Europea.
Esta ley tiene como objetivo armonizar las definiciones y penas de cárcel por este tipo de delitos en todos los países europeos.
El texto final de la ley recibió un amplio apoyo en el Parlamento Europeo, con 522 votos a favor, 27 en contra y 72 abstenciones. Sin embargo, se quedó a las puertas de tipificar penalmente la violación basándose en la falta de consentimiento, como ya lo hace España.
La inclusión del delito de violación en la directiva fue objeto de controversia, con países como Francia, Alemania o Hungría oponiéndose a ello. A pesar de los esfuerzos de la Eurocámara y de algunos Estados miembros, no se logró alcanzar la mayoría cualificada necesaria para su inclusión.

A pesar de este revés, la legislación europea incorpora por primera vez el requisito de promover una cultura basada en el consentimiento para las relaciones sexuales. Esto supone un avance significativo en la lucha contra la violencia de género en la UE.
La directiva también establece que las campañas de concienciación contra la violación .
Deben centrarse en la idea de que el sexo sin consentimiento es un crimen, y que el consentimiento debe ser dado de manera voluntaria.
Además, se incluye una cláusula por la cual los delitos contemplados en la ley serán revisados dentro de cinco años, con el objetivo de seguir avanzando en la protección de los derechos de las mujeres.
A pesar de las resistencias encontradas durante las negociaciones, esta ley representa un paso importante en la lucha contra la violencia de género en Europa.


