- El líder supremo Alí Jamenei afirmó que su país no cederá ante presiones externas.
- Jamenei advirtió que una intervención militar de EE.UU. causaría “daños irreparables”.
- El conflicto afecta negociaciones nucleares y ha desatado reacciones a nivel internacional.
En el sexto día del conflicto armado entre Irán e Israel, el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo iraní, lanzó un mensaje contundente al declarar que Irán “nunca se rendirá” ante su enemigo israelí, tras una nueva ofensiva con misiles hipersónicos lanzados hacia territorio israelí. La postura fue expresada durante un discurso televisado en el que también envió una advertencia directa a Estados Unidos: “Cualquier intervención militar por su parte implicará daños irreparables”.
Tensión con Estados Unidos
Las declaraciones del ayatolá llegan en medio de una creciente incertidumbre por el papel que podría jugar Washington en el conflicto. El presidente Donald Trump insinuó que su país podría implicarse directamente en la guerra e incluso mencionó la posibilidad de asesinar a Jamenei, declaraciones que avivaron las especulaciones sobre una futura intervención.
Trump, al ser cuestionado nuevamente, mantuvo la ambigüedad: “Puede que lo haga, puede que no”, mientras reafirmó su exigencia de una “rendición incondicional” por parte de Irán. Según sus palabras, Teherán habría ofrecido enviar delegados para negociar sobre el programa nuclear y detener los bombardeos, pero aseguró que ya es “muy tarde” para dialogar.
Inicio del conflicto y repercusiones
La ofensiva comenzó el viernes anterior, cuando Israel bombardeó instalaciones en Irán, argumentando que el objetivo era impedir que la nación islámica adquiera armas nucleares, una acusación que Teherán ha negado en múltiples ocasiones. Estos ataques suspendieron las conversaciones entre Irán y EE.UU. sobre el programa nuclear, que contemplaban un levantamiento parcial de las sanciones económicas.
El canciller iraní Abás Araqchi reafirmó que su país sigue apostando por la vía diplomática, aunque enfatizó que están actuando en “legítima defensa”. Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre las “graves consecuencias” que una escalada militar mayor podría provocar en toda la región.
Reacciones internacionales y condiciones en Irán
Desde Moscú, el presidente ruso Vladímir Putin ofreció su intermediación para frenar el conflicto, aunque aclaró que Irán no ha solicitado apoyo militar. También evitó pronunciarse sobre un posible atentado contra Jamenei, pero alertó que los bombardeos israelíes están fortaleciendo el apoyo interno al régimen iraní.
Trump rechazó públicamente esta posible mediación: “Vladimir, mediemos primero con Rusia, puedes ocuparte de esto más tarde”, dijo con ironía, en alusión a la guerra en Ucrania. Mientras tanto, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu agradeció a Trump su respaldo en la defensa del territorio israelí.
En un pronunciamiento oficial, Corea del Norte condenó la ofensiva de Israel calificándola como un “acto de terrorismo de Estado” y denunció las muertes de civiles iraníes como “crímenes contra la humanidad”.
Infraestructura afectada y restricciones internas
Israel reivindicó haber destruido instalaciones clave para la seguridad interna de Irán, además de estructuras relacionadas con su programa nuclear. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), los ataques dañaron edificios donde se fabricaban piezas de centrifugadoras en Karaj y un centro de investigación en Teherán donde se producían rotores para modelos avanzados.
En la capital iraní y zonas cercanas, la situación civil se deteriora: largas filas en gasolineras, alza en precios y escasez de productos básicos como arroz, pan y azúcar han sido reportadas. La televisión estatal confirmó que misiles hipersónicos iraníes lograron penetrar defensas en Israel, mientras que el Ministerio de Comunicaciones impuso nuevas restricciones al acceso a internet, alegando que Israel ha intentado manipular la red con fines bélicos.



