- El actor fue abordado por reclusos que le pidieron imitar a sus famosos personajes.
- A pesar del contexto, Obregón recibió apoyo y protección de los internos.
- El actor reflexiona sobre la solidaridad que vivió en prisión, lejos de los prejuicios.
Alfonso Obregón, famoso por su trabajo como la voz de personajes como Shrek, Bugs Bunny y Kakashi Hatake, ha revelado detalles sorprendentes sobre su experiencia en prisión, luego de ser arrestado el año pasado por un presunto caso de acoso. El actor fue detenido en el aeropuerto de la Ciudad de México (CDMX), tras una denuncia realizada por una de sus alumnas, quien lo acusó de realizar tocamientos indebidos. Sin embargo, después de unos días en el Reclusorio Norte, Obregón fue liberado por falta de pruebas.
Durante una entrevista con el youtuber JeffarVlogs, el actor recordó cómo, tras su arresto, los reclusos comenzaron a buscarlo en su celda para pedirle que hablara como Shrek o Bugs Bunny.
“Se acercaban y me decían ‘A ver, ¿dónde está Shrek?’, ‘Háblanos como Shrek’”, compartió Obregón, destacando que lo que al principio parecía una situación tensa se transformó rápidamente en algo mucho más curioso y amable.
El sorprendente apoyo de los internos
Lejos de temer por su seguridad, Obregón recibió un sorprendente apoyo por parte de los internos. “Me decían ‘no se preocupe, aquí vamos a estar, lo vamos a cuidar’”, recordó, relatando cómo los reclusos se encargaron de su bienestar durante su estancia en prisión.
El actor se mostró asombrado por la solidaridad que recibió. “Entré pensando ‘me van a partir la ma…’, ‘me van a romper en pedazos’, pero ellos mismos fueron los que se encargaron de cuidarme”, comentó, destacando la hermandad que vivió entre los reclusos, quienes no solo le pidieron que hablara como sus personajes, sino que también le pidieron autógrafos y dibujos para sus familias.
“Para mí fue increíble, porque básicamente me la pasé en una convención mientras estuve en prisión”, agregó, haciendo énfasis en lo surrealista que fue la experiencia.
Tras ocho días en el Reclusorio Norte, Obregón fue finalmente liberado, y varios de los reclusos se acercaron a despedirse de él, pidiéndole nuevamente que los saludara como sus personajes más queridos. “Me abrazaron y me pidieron que les hablara como Shrek, como Bugs Bunny, como Kakashi… Fue una experiencia alucinante”, recordó.
Este episodio le permitió reflexionar sobre las ideas preconcebidas que se tienen acerca de la vida en prisión. “Encontré más ayuda, más solidaridad, más hermandad en los presos que en gente que no está en la prisión y que dice que es muy ética, muy moral”, afirmó Obregón, resaltando que, en su experiencia, los reclusos mostraron un comportamiento más humano que muchas personas fuera de esa situación.




