- Solo tres marcas cumplen con calidad, contenido cárnico y etiquetado
- Varias incluyen ingredientes no declarados como pollo, agua o fécula
- Etiquetas engañosas y exceso de sodio son los principales riesgos
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) analizó 32 marcas de jamón disponibles en México y detectó que varias no cumplen con la norma oficial NOM-158-SCFI-2003. Muchas utilizan ingredientes no declarados, como carne de pollo, fécula o agua, y presentan etiquetados que no reflejan su verdadero contenido.
¿Qué se considera jamón según la norma?
Para que un producto sea considerado jamón, debe elaborarse con carne de cerdo o pavo. Su clasificación —extrafino, fino, preferente, comercial o económico— depende del nivel de proteína, contenido de grasa, humedad y aditivos como soya o fécula.
Marcas que sí cumplen
Solo tres marcas de la categoría comercial cumplen con todos los requisitos:
- Granja Món Plus / Jamón Virginia de Pavo
- Capistrano Vita Deli / Jamón Virginia de Pavo
- Golden Hills / Jamón de cerdo y pavo
Estas opciones destacan por su adecuada cantidad de proteína, bajo contenido de grasa y etiquetado correcto.
Marcas con más irregularidades
Las marcas Campestre, Parma Campestre y Don Fer fueron las peor calificadas. Profeco detectó en ellas exceso de fécula y soya, bajo contenido proteico, uso de agua como ingrediente principal y omisión de información en la etiqueta.
Consejos para comprar jamón
- Nombres como “Virginia” o “Americano” no indican mejor calidad, solo describen el estilo de preparación.
- Revisa el orden de ingredientes: deben aparecer según la cantidad. Si el agua es lo que más contiene, debe ir primero.
- Cuida el contenido de sodio. Algunas marcas tienen más de 1,100 mg por cada 100 g, casi la mitad del máximo recomendado por día.
- Si compras jamón en mostrador, exige ver la etiqueta del producto y asegúrate de que esté bien refrigerado y empacado.





