- El manager de Dodgers negó que el golpe a Tatis fuera intencional.
- Señaló que la reacción de Mike Shildt lo hizo estallar.
- La rivalidad entre Dodgers y Padres vuelve a subir de tono en la MLB.
El ambiente del Clásico del Oeste en las Grandes Ligas se encendió más allá del juego en el diamante. El duelo entre Dodgers de Los Ángeles y Padres de San Diego vivió un momento de alta tensión cuando Fernando Tatis Jr. recibió un pelotazo, provocando una confrontación verbal entre ambos banquillos.
El manager de los Dodgers, Dave Roberts, se pronunció después del incidente y aseguró que no fue una jugada con mala intención. En declaraciones compartidas por SportsNet LA, el estratega expresó:
“No me sentí bien con eso”, dijo respecto al pelotazo a Tatis.
“Lo tomé personal”, añadió sobre el altercado con Mike Shildt, su contraparte en los Padres.
Roberts explicó que su molestia se desató cuando Shildt salió del dugout acusándolo de haber ordenado el lanzamiento.
“Lo que me molestó fue que comenzara a gritarme como si hubiera sido planeado. Eso me encendió”, declaró.
La chispa de una rivalidad ya encendida
El pelotazo a Tatis, una de las estrellas más reconocidas de San Diego, intensificó la ya tradicional rivalidad entre ambos equipos. Aunque el jugador se quedó en la primera base sin mostrar señales de molestia, sus compañeros no tardaron en salir en su defensa.
El cruce de palabras entre Roberts y Shildt avivó una confrontación que tiene tintes de postemporada y un largo historial de enfrentamientos tensos.
Roberts concluyó defendiendo a su novena:
“No jugamos sucio, pero tampoco vamos a quedarnos callados”.





