- El Departamento del Tesoro de EE. UU. señala a Ricardo Ruiz Velasco, “El Doble R”, como responsable del crimen.
- El feminicidio de Valeria se vincula con prácticas sistemáticas del CJNG para intimidar y ejercer control.
- Washington lo considera un acto de terrorismo y aplicó sanciones económicas a varios líderes del cártel.
El gobierno de Estados Unidos ha identificado a Ricardo Ruiz Velasco, conocido como “El Doble R”, como el presunto autor intelectual del feminicidio de la influencer mexicana Valeria Márquez, ocurrido el pasado 13 de mayo en Zapopan, Jalisco. La acusación fue dada a conocer mediante un comunicado oficial del Departamento del Tesoro, como parte de una nueva estrategia contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización a la que pertenece el señalado.
Valeria fue asesinada mientras realizaba una transmisión en vivo desde su centro de belleza, en un hecho que ha sido calificado como emblemático por exponer la violencia feminicida que enfrentan miles de mujeres en México. Según el gobierno estadounidense, este crimen es muestra del uso sistemático del feminicidio como método de control e intimidación por parte del CJNG.
“El Doble R”: operador de alto nivel del CJNG
De acuerdo con la información oficial, Ricardo Ruiz Velasco ocupa un rol central dentro del cártel, actuando como operador táctico, responsable de la propaganda y comunicación del grupo. Además, forma parte del “Grupo Élite”, una de las células más violentas de dicha organización criminal.
“El CJNG es un cártel brutalmente violento responsable de una parte significativa del fentanilo y otras drogas ilícitas que ingresan a Estados Unidos. Utiliza el asesinato como táctica para intimidar a sus rivales, incluso enviando mensajes a otros cárteles mediante asesinatos selectivos de mujeres”, destaca el comunicado.
Estados Unidos también informó que Valeria Márquez habría sido pareja sentimental de “El Doble R”, lo que contextualiza el caso como un feminicidio dentro de una relación íntima.
“[Es el] principal sospechoso del feminicidio de su pareja sentimental, la influencer mexicana, Valeria Márquez”, se lee textualmente.
Pese a estas acusaciones, la Fiscalía de Jalisco no ha incluido a Ruiz Velasco en la carpeta de investigación del caso, lo que ha generado críticas por una aparente omisión que podría favorecer la impunidad.
Feminicidio y crimen organizado: una nueva dimensión del terrorismo
La acción estadounidense no se limita a este caso. Junto con Ruiz Velasco, también fueron sancionados Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del CJNG, y otros tres altos mandos. Todos fueron designados como terroristas por su responsabilidad en actos de violencia, corrupción y tráfico de drogas, especialmente fentanilo.
Este señalamiento marca un precedente: es la primera vez que un feminicidio se utiliza como elemento central para justificar una acción de este tipo por parte del gobierno estadounidense. “El ataque pone de relieve la brutal prevalencia del feminicidio en México, que a menudo queda impune y destruye vidas inocentes”, indica el comunicado.
Sanciones económicas y consecuencias internacionales
A partir de esta designación, todos los bienes de Ricardo Ruiz Velasco localizados en territorio estadounidense, o en posesión de ciudadanos de ese país, quedan congelados. También se prohíben todas las transacciones comerciales o financieras con él, así como con cualquier entidad donde tenga una participación de al menos el 50%.
Estas medidas buscan debilitar las estructuras económicas del CJNG, considerado uno de los grupos delictivos más peligrosos de América Latina. El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, reiteró que su administración continuará utilizando todos los recursos disponibles para combatir la violencia y el narcotráfico promovido por este cártel en ambos países.
El caso Valeria: símbolo de una crisis nacional
Valeria Márquez, de 23 años, era una influencer reconocida en redes sociales, cuyo feminicidio provocó una ola de indignación en México. Su asesinato se ha convertido en símbolo de la violencia de género que diariamente cobra la vida de 10 mujeres, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Los vínculos entre violencia contra las mujeres y crimen organizado han encendido alertas internacionales. El caso de Valeria evidencia la urgencia de una respuesta integral por parte del Estado mexicano y la comunidad global.
La postura de Estados Unidos es clara: cuando el feminicidio se convierte en instrumento de grupos criminales, también representa una amenaza directa para la seguridad internacional.



