- Ambos clubes llegan a Bilbao con la última oportunidad de rescatar una temporada decepcionante.
- El campeón obtendrá boleto directo a la próxima Liga de Campeones.
- El perdedor quedará fuera de competiciones europeas y bajo intensa presión.
Este miércoles, Manchester United y Tottenham se enfrentarán en una final crucial de la UEFA Europa League en el estadio de San Mamés, Bilbao. No solo está en juego un trofeo internacional, sino también la posibilidad de clasificar a la próxima edición de la Liga de Campeones.
El equipo que resulte vencedor asegurará su lugar en la máxima competición europea. Por el contrario, el perdedor quedará fuera del panorama continental, un duro golpe para dos clubes históricos del fútbol inglés que han tenido temporadas para el olvido en la Premier League.
Temporada para el olvido
El Manchester United ha vivido una de sus campañas más difíciles en la era moderna, ocupando el puesto 16 de 20 en la tabla, con 18 derrotas —su peor registro desde la fundación de la Premier en 1992—. A esto se suma que cerrará la campaña con el total de puntos más bajo de su historia en esta era.
“Sabemos que esta temporada no ha estado ni cerca de ser lo suficientemente buena para este club y para nuestros estándares”, expresó el defensor Harry Maguire.
Tottenham, por su parte, también firmó una temporada para el olvido, con 21 derrotas, un récord negativo para el club. Actualmente, se ubica apenas un escalón por debajo del United en la clasificación.
La Europa League como salvavidas
La final en Bilbao representa mucho más que un trofeo. Ninguno de los dos equipos logró colarse entre los cinco primeros puestos de la Premier, lo que normalmente da acceso a Champions. La Europa League es, por tanto, la única vía posible.
Más allá del prestigio de competir contra gigantes como Real Madrid o Barcelona, la Liga de Campeones representa ingresos millonarios. El campeón de la última edición, el Real Madrid, recibió cerca de 154 millones de dólares, y el total de premios de esta temporada aumentó a 2.700 millones.
El United, que atraviesa una etapa de ajustes y despidos bajo la dirección del nuevo copropietario Jim Ratcliffe, podría beneficiarse enormemente con este ingreso adicional. Su técnico, Ruben Amorim, ha señalado que acceder a la Champions es clave para una reestructuración deportiva:
“La mejor manera de ayudarnos a estar en la cima en unos años es la Liga de Campeones, no es ganando la Liga Europa”.
Título o reconstrucción
Para Tottenham, más allá del pase europeo, la motivación está en romper una sequía de títulos que se extiende desde 2008. Entrenadores de renombre como José Mourinho, Mauricio Pochettino y Antonio Conte han pasado por el banquillo sin éxito.
Ange Postecoglou, actual entrenador, apuesta por cambiar esa historia. Desde su llegada en 2023, ha afirmado que suele ganar títulos en su segundo año al mando, algo que logró en clubes anteriores como Celtic, Brisbane Roar y Yokohama F. Marinos.
“No es por falta de jugadores de clase mundial. Este club los ha tenido. No es por falta de entrenadores de nivel. También los ha tenido. Es algo más lo que va a cambiar este club”, reflexionó.
Dos técnicos bajo presión
Ruben Amorim tomó el relevo de Erik ten Hag en noviembre, pero no ha logrado revertir la situación. Su récord en la liga es de 14 derrotas en 26 partidos, con seis caídas en los últimos ocho encuentros. Aunque su permanencia no ha sido cuestionada oficialmente, él mismo ha reconocido estar “avergonzado” del rendimiento del equipo.
Postecoglou, en su segundo año, también vive una etapa de incertidumbre, aunque un título continental podría darle respaldo.
“Desde un punto de vista emocional y por todo lo que rodea al club, estamos en extremos: o alcanzamos algo increíble o vivimos lo peor de la liga”, señaló el australiano.
La final en San Mamés podría marcar un antes y un después para cualquiera de los dos clubes.





