• Es la primera acusación formal tras declarar a cárteles mexicanos como grupos terroristas
• Señalan a Pedro Inzunza Noriega y a su hijo por tráfico de fentanilo, cocaína y otras drogas
• Fiscalía de California advierte que serán perseguidos hasta presentarlos ante la justicia
El gobierno de Estados Unidos presentó una acusación histórica por narcoterrorismo contra dos presuntos líderes del Cártel de Sinaloa: Pedro Inzunza Noriega y su hijo, Pedro Inzunza Coronel. Esta es la primera vez que se aplican cargos de este tipo desde que varios cárteles mexicanos fueron designados oficialmente como organizaciones terroristas extranjeras.
La Fiscalía del Distrito Sur de California informó que ambos son responsables de encabezar una red criminal que trafica grandes cantidades de fentanilo, cocaína, metanfetaminas y heroína hacia Estados Unidos. Esta acusación fue posible gracias a una orden ejecutiva firmada anteriormente por el presidente Donald Trump y a la designación formal del Cártel de Sinaloa como grupo terrorista por el Departamento de Estado en febrero de este año.
Adam Gordon, fiscal federal a cargo del caso, señaló que el uso del cargo de “narcoterrorismo” permite enfrentar con mayor firmeza a los cárteles. “Si actúas como terrorista, no debería sorprenderte ser acusado como tal”, afirmó. Añadió que su equipo continuará con una estrategia legal que contempla una persecución activa de los líderes criminales hasta lograr que enfrenten la justicia.
Además de los dos principales acusados, otras cinco personas fueron señaladas por delitos relacionados con tráfico de drogas y lavado de dinero. Todos los implicados forman parte del grupo criminal fundado por Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Pedro Inzunza Noriega, conocido como “Sagitario”, fue líder de una facción del Cártel de los Beltrán Leyva, aliada con el Cártel de Sinaloa. Según las autoridades, quedó paralítico tras un ataque armado de un grupo rival. Su hijo, Pedro Inzunza Coronel, conocido como “El Pichón” o “El Pájaro”, dirige una célula criminal activa con base en Los Mochis, Sinaloa. Ambos son identificados por el gobierno estadounidense como responsables de una de las redes de tráfico de fentanilo más sofisticadas a nivel global.
En diciembre de 2024, el nombre de “El Pichón” se vinculó a un decomiso considerado como el más grande de fentanilo hasta la fecha. Por su parte, en 2023, Pedro Inzunza Noriega fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su participación en actividades delictivas. También se le relaciona con otros capos del narcotráfico, como Óscar Manuel Gastélum Iribe, alias “El Músico”, y Fausto Isidro Meza Flores.
Para reforzar este tipo de investigaciones, el fiscal Adam Gordon creó una nueva Unidad de Narcoterrorismo en abril de 2025, con el objetivo de combatir a los cárteles con herramientas legales similares a las que se usan contra grupos extremistas. Esta unidad participó directamente en la recopilación de pruebas y formulación de la acusación.
Víctor Cuén, fiscal auxiliar del Departamento de Justicia, afirmó que esta nueva etapa representa una persecución frontal contra los líderes del narcotráfico. “Vamos a ir tras ellos, no solo como delincuentes, sino como terroristas. Tarde o temprano los llevaremos ante una corte federal en California”, aseguró.



