El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) expresó su preocupación por la reforma energética que está en discusión. Aseguró que el gobierno federal debe mostrar su compromiso con el Estado de derecho para crear confianza y atraer inversiones.
Si se aprueba la reforma, el Congreso debe ser cuidadoso con cómo se redacta la nueva ley. Esto es clave para que el apoyo a las empresas públicas no afecte la inversión y la llegada de nuevos talentos al país.
El IMCO indicó en su estudio “México necesita certidumbre para la inversión en el sector energético” que las inversiones actuales en el sistema eléctrico no son suficientes para cubrir la creciente demanda del país. En un escenario de recursos limitados, el sector energético debe aprovechar todas las formas de financiamiento disponibles, tanto públicas como privadas. Las empresas estatales deben trabajar para generar valor económico y ofrecer un mejor servicio.
Además, el IMCO advirtió que eliminar la obligación de Pemex y la CFE de generar ganancias para el Estado podría llevar a que operen con pérdidas, lo cual afectaría las finanzas del país.
Riesgos de la reforma
El IMCO subrayó que el debate en el Congreso debe considerar todos los posibles riesgos. La reforma podría enviar un mensaje de inseguridad jurídica que impactaría a toda la economía, dando la impresión de que el país no respeta el Estado de derecho.
También, limitar la entrada de nuevos competidores en el mercado eléctrico eliminaría los incentivos para ser más eficientes y reducir costos. Este riesgo se intensifica dado que, entre 2013 y 2018, se aprobaron inversiones por 54,500 millones de dólares, mientras que entre 2019 y 2024 solo se autorizaron 13,400 millones.
Impacto de favorecer a la CFE
El IMCO advirtió que priorizar a la CFE por razones políticas podría perjudicar la transición a energías renovables. Limitar la inversión privada en la transmisión y distribución eléctrica obligaría a la CFE a asumir todos los costos de mejora de la infraestructura, lo que es preocupante, ya que la Red Nacional de Transmisión ha enfrentado una falta de inversión en la última década.




