El presidente de Bolivia, Luis Arce, propuso un referéndum para decidir sobre subsidios a combustibles, la reelección presidencial y la distribución de escaños parlamentarios. Este anuncio se hizo durante su discurso por el 199 aniversario de la independencia de Bolivia.
Arce destacó las medidas económicas y sociales de su gobierno desde 2020 y reconoció problemas recientes con el abastecimiento de diésel y la escasez de dólares, atribuyéndolos a factores externos y a un uso político para generar inestabilidad.
El presidente sugirió que el referéndum se realice junto a las elecciones judiciales, cuya fecha aún no está definida. Explicó que el 58% de la gasolina y el 86% del diésel consumidos en Bolivia son importados, lo que agrava la situación económica debido a los altos precios internacionales.

En Bolivia, el litro de gasolina especial se vende a 3,74 bolivianos y el de diésel a 3,72 bolivianos (aproximadamente 0,53 dólares). Arce anunció nuevos precios: gasolina premium plus a 5,71 bolivianos (0,82 dólares) y gasolina ultra premium 100 a 6,71 bolivianos (0,96 dólares), con precios ajustables según el mercado internacional.
La falta de combustibles subsidiados y la escasez de dólares han provocado bloqueos y protestas en el país. Además, Arce propuso incluir en el referéndum la reelección continua o discontinua del presidente y vicepresidente, un tema que ha causado tensiones con el expresidente Evo Morales.
La Constitución boliviana permite dos mandatos consecutivos, pero Morales pudo postularse en 2019 tras una decisión del Tribunal Constitucional en 2017 que reconoció la reelección indefinida como un “derecho humano”. Sin embargo, una resolución de 2021 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos limitó los mandatos a dos períodos.
El tercer tema del referéndum sería la distribución de escaños parlamentarios basada en los resultados del censo de población y vivienda de marzo, cuyos resultados se esperan para finales de agosto.

