- La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) alerta sobre una crisis energética sin precedentes en 21 estados del país, atribuyendo estos apagones a una política pública federal que ha descuidado la inversión en el sector.

La falta de nuevas centrales eléctricas de generación y la escasa inversión en la capacidad de transformación y transmisión por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son las principales causas identificadas por el organismo empresarial.
Según el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen), de los 232 proyectos instruidos por la Secretaría de Energía (Sener) entre 2015 y 2022, la CFE solo ha concretado 9, evidenciando un incumplimiento significativo.
El desarrollo de una generación de 8,858 MW por parte de la CFE, inicialmente programado para el 2024, ha experimentado retrasos, proyectándose ahora su adición en los próximos 4 años.
La ausencia de ejecución en el plan de modernización de redes de transmisión y distribución, con una inversión estimada de 9,000 millones de dólares, agrava la situación.
La Coparmex advierte que el Sistema Eléctrico Nacional alcanzó niveles críticos el 7 de mayo, con reservas operativas descendiendo por debajo del 3%, lo que podría requerir la declaración de un Estado Operativo de Emergencia.
Desafíos Futuros y Recomendaciones de la Coparmex
La asociación empresarial proyecta la posibilidad de más apagones en los próximos días y meses, lo que no solo afectaría a las empresas, sino también representaría un riesgo para la seguridad y la vida de los ciudadanos, especialmente en condiciones climáticas extremas.
Para abordar esta situación, la Coparmex insta a la ampliación urgente de la oferta de energía, permitiendo la integración de nuevas centrales eléctricas, principalmente del sector empresarial.
Además, solicita la publicación inmediata de disposiciones de control de demanda y manuales actualizados para permitir el almacenamiento y aumentar la capacidad de generación en sitio.
Se recomienda la instalación de mesas de diálogo, la reactivación de subastas de largo plazo y un plan de promoción de inversión en tecnologías limpias y renovables.
La falta de medidas inmediatas podría inhibir las decisiones de inversión, afectando la competitividad en un mercado global enfocado en la sostenibilidad y la eficiencia energética.




