Este lunes 26 de febrero, padres de familia y normalistas iniciaron una movilización hacia el Zócalo Capitalino como parte de la Acción Global 113, en busca de esclarecer la desaparición de 43 jóvenes normalistas de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.
La marcha, que partió desde el antimonumento de los 43 en la avenida Reforma, se dirige hacia el Zócalo, atravesando avenida Juárez y 5 de Mayo, frente a Palacio Nacional. Los manifestantes exigen a las autoridades actuales esclarecer el crimen y determinar las responsabilidades correspondientes.
El contexto de esta manifestación es crítico, ya que la desaparición ocurrida el 26 de septiembre de 2014 marcó un parteaguas en la administración de Enrique Peña Nieto. La llamada “verdad histórica” construida por su gabinete de seguridad carece de sustento, evidenciando numerosas inconsistencias, y el caso sigue sin resolverse.
Tomás Zerón, exsecretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional de Peña Nieto, actualmente en Israel, niega actos de tortura en una declaración a la BBC. Zerón, uno de los responsables de la “verdad histórica”, sostiene que como jefe de la Agencia de Investigación Criminal no tenía necesidad de recurrir a torturas, aunque admite amenazas a un hombre llamado Felipe Rodríguez Salgado.
Desde Israel, Zerón lamenta las condiciones del proceso de Murillo Karam en México y acusa al presidente Andrés Manuel López Obrador de lucrar electoralmente con la desaparición de los jóvenes.
A pesar de los resultados presentados por la Secretaría de Gobernación, los padres y estudiantes continúan exigiendo la verdad sobre el paradero de los jóvenes. El exsubsecretario Alejandro Encinas reconoció que ya no se espera encontrarlos con vida, añadiendo mayor urgencia a la necesidad de esclarecer este caso.


