- Claudia Sheinbaum encabezó el Desfile Cívico-Militar por el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México.
- La presidenta afirmó que México “no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”, y sostuvo que el país no será colonia ni protectorado de ninguna potencia.
- Durante su discurso, recordó distintos episodios de la historia nacional y destacó la participación de las Fuerzas Armadas y de la sociedad en la defensa de la soberanía.
Sheinbaum: México defenderá siempre su soberanía
Durante el acto realizado en el Zócalo de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum afirmó que México es una nación libre, independiente y soberana.
La presidenta sostuvo que el país no se convertirá en colonia ni en protectorado de ninguna potencia y afirmó que la libertad se conquista, la soberanía se defiende y la patria se construye todos los días.
“México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”, expresó durante su mensaje con motivo del aniversario del inicio de la Independencia.
Sheinbaum señaló que las generaciones actuales tienen la responsabilidad de honrar a quienes participaron en las distintas etapas de la historia nacional, además de trabajar por la justicia social y la defensa de la soberanía.
La lucha por la Independencia comenzó antes de 1810
En su discurso, la presidenta hizo un recorrido por distintos momentos de la historia de México.
Recordó la resistencia de los pueblos indígenas durante el periodo colonial y señaló que las ideas sobre la soberanía comenzaron a tomar fuerza desde 1808, cuando Francisco Primo de Verdad planteó que la soberanía debía residir en el pueblo.
Posteriormente, destacó el levantamiento encabezado por Miguel Hidalgo en 1810 y su decisión de abolir la esclavitud.
También recordó la participación de José María Morelos, quien convocó al Congreso de Anáhuac y presentó los Sentimientos de la Nación, documento en el que planteó principios relacionados con la soberanía y la organización del país.
Hidalgo y Morelos, figuras centrales del movimiento
Sheinbaum destacó el papel de Miguel Hidalgo como dirigente de una rebelión popular y resaltó la estrategia política y militar de José María Morelos.
Recordó que Morelos asumió el nombre de “Siervo de la Nación” y defendió el principio de que la soberanía emana del pueblo.
La presidenta también mencionó la captura de Morelos en Ecatepec y su posterior ejecución, así como la continuidad de la lucha insurgente encabezada por Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria.
La construcción de la República
La mandataria señaló que, después de la consumación de la Independencia, algunos de los antiguos insurgentes volvieron a levantarse contra el proyecto imperial de Agustín de Iturbide.
En este proceso, destacó la promulgación de la Constitución de 1824 y la consolidación de un proyecto republicano.
Sheinbaum también recordó el intento de España por reconquistar el territorio mexicano en 1829 y el reconocimiento de la independencia de México por parte de ese país en 1836.
Las intervenciones extranjeras marcaron al país
El discurso presidencial también abordó los conflictos internacionales que enfrentó México durante el siglo XIX.
Entre ellos mencionó la llamada Guerra de los Pasteles, ocurrida entre 1838 y 1839, así como la guerra entre México y Estados Unidos de 1846 a 1848, conflicto que derivó en la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano.
También recordó la segunda intervención francesa y el establecimiento del Segundo Imperio con Maximiliano de Habsburgo.
Dos proyectos de nación se enfrentaron en el siglo XIX
De acuerdo con Sheinbaum, durante el siglo XIX se enfrentaron dos proyectos políticos para definir el rumbo del país.
Por un lado, estaba el proyecto conservador, centralista y monárquico; por otro, el proyecto liberal, republicano y vinculado con principios de justicia social.
La presidenta sostuvo que los conflictos de ese periodo formaron parte del proceso mediante el cual México consolidó su independencia, sus instituciones y su soberanía.
Fuerzas Armadas y sociedad participan en el desfile
El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, destacó durante la ceremonia la relación entre las Fuerzas Armadas y la sociedad mexicana.
Recordó a Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez, José María Morelos, Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria, así como a las mujeres que participaron en la lucha independentista, entre ellas Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, Mariana Rodríguez del Toro y Antonia Nava.
Trevilla Trejo señaló que la colaboración entre las Fuerzas Armadas y la sociedad también estuvo presente durante la Reforma, la segunda intervención francesa y la Revolución Mexicana.
Afirmó que la fuerza de la nación reside en su población, en sus Fuerzas Armadas, en el valor, la dedicación y la unidad.
Sheinbaum encabezó la ceremonia en el Zócalo
La presidenta estuvo acompañada por su esposo, Jesús María Tarriba, así como por integrantes de su gabinete y representantes de los poderes de la Unión.
Entre los asistentes estuvieron el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué; el presidente del Senado, Higinio Martínez; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
Como parte del desfile se realizó además un sobrevuelo simultáneo de 99 aeronaves, entre aviones y helicópteros, sobre la Plaza de la Constitución.
El acto reunió a elementos de las Fuerzas Armadas y a ciudadanos que acudieron al Zócalo para presenciar las actividades conmemorativas por el aniversario de la Independencia.
La soberanía, eje del mensaje presidencial
En su intervención, Sheinbaum vinculó la conmemoración de la Independencia con la defensa permanente de la soberanía nacional.
La presidenta afirmó que la historia de México muestra distintos momentos en los que la sociedad y las Fuerzas Armadas participaron en la defensa del país y sostuvo que las nuevas generaciones tienen la responsabilidad de mantener esos principios y trabajar por una nación libre, independiente y con justicia social.




