- La Casa Blanca confirmó reducciones “sustanciales” de personal en distintas agencias.
- Sindicatos acusan que los despidos violan la ley y presentan demandas contra la administración.
- Trump busca aumentar la presión sobre el Congreso para resolver el bloqueo presupuestal.
Reducción masiva en el gobierno federal
La administración del presidente Donald Trump comenzó un proceso de despidos masivos de empleados federales mientras el país enfrenta su décimo día de cierre de gobierno.
Russ Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB), confirmó la medida al publicar en la red social X que “las reducciones de personal han comenzado”, en referencia a los recortes conocidos como RIF (Reduction in Force).
Un portavoz de la Casa Blanca aseguró que las bajas serán “sustanciales”, aunque no precisó el número de empleados ni las dependencias afectadas.
Estrategia política en medio del cierre
El plan busca presionar a los legisladores demócratas para lograr la aprobación de un nuevo presupuesto. El cierre gubernamental, iniciado el 1 de octubre, mantiene sin financiamiento a cientos de programas y ha paralizado parcialmente las operaciones federales.
Trump había adelantado que utilizaría el
cierre como oportunidad para “reducir el tamaño del gobierno”, e instruyó a las agencias a conservar únicamente al “personal esencial”.
“El número de despidos será considerable, y muchos de esos empleos no volverán jamás”, advirtió el presidente durante una reunión en la Casa Blanca.
Controversia y demandas sindicales
Los sindicatos federales y abogados laborales calificaron los despidos como ilegales. Argumentan que violan la Ley Antideficiencia, que impide al gobierno asumir nuevos compromisos financieros sin aprobación del Congreso durante un cierre.
Las organizaciones laborales presentaron demandas contra la Oficina de Presupuesto y la Oficina de Administración de Personal, asegurando que “ninguna ley permite despidos temporales en agencias sin fondos activos”.
Expertos legales señalaron que una suspensión presupuestal temporal no puede interpretarse como “escasez de recursos” y, por tanto, no justifica recortes de personal.
Reacciones y consecuencias
La medida marca otro golpe para la fuerza laboral federal, que ya ha sufrido renuncias, jubilaciones anticipadas y congelamiento de contrataciones.
Un trabajador de la Agencia de Protección Ambiental denunció que “este gobierno nos trata como peones; cada despido es un ataque más a quienes servimos al país”.
Pese a las críticas, la Casa Blanca sostiene que la reducción es parte de un esfuerzo de largo plazo para “modernizar la burocracia federal” y alinear el gasto con las prioridades presidenciales.
Estancamiento en el Congreso
Mientras tanto, el Congreso permanece sin acuerdos. Los republicanos presionan para aprobar una ley provisional que reabra el gobierno, pero los demócratas se niegan a ceder en la negociación, exigiendo garantías para los programas sociales y de salud.
El líder republicano del Senado, John Thune, llamó a los legisladores de oposición a “mostrar coraje” y colaborar en una solución bipartidista. Sin embargo, no se vislumbran avances inmediatos.


